19 de enero de 2017

Sorteo de Antes de conocerte de Pablo del Palacio


Hoy Concha y Bea de De lector a lector, Teresa de Leyendo en el bus, Pedro de El Búho entre libros y yo, venimos con un nuevo sorteo que esperamos sea de vuestro agrado: el sorteo conjunto de Antes de conocerte de Pablo del Palacio.

Una novela que la editorial define como un thriller romántico. Aunque en principio puede no llamar mucho la atención, tanto a Bea de De lector a lector como a Pedro de El Búho entre libros que la han leído, les ha sorprendido gratamente. Se trata de una bonita historia de amor mezclada con un misterio que irá creciendo a lo largo de la novela.

Esta vez está en juego un ejemplar por blog.

Bases del sorteo

  • Se sortea un ejemplar en cada blog. Podéis apuntaros en los cuatro para cuadruplicar las posibilidades, pero solo os podrá tocar en uno.
  • Es un sorteo nacional.
  • Tienes que ser seguidor del blog en el que te apuntes al sorteo.
  • Deberás rellenar el formulario de Rafflecopter dejando todos los enlaces que quieras que te puntúen. Solo es obligatorio ser seguidor del blog, pero el resto te proporciona puntos extra.
  • Deberás dejar un comentario en el blog diciendo que participas.
  • El plazo para apuntarse al sorteo comienza hoy 19 de enero y finaliza el 15 de febrero a las 23:59.
  • El 18 de febrero se dará a conocer al ganador en cada blog.
  • Los ejemplares los enviará la editorial.                 

a Rafflecopter giveaway

¡Suerte a todos!

17 de enero de 2017

Patria - Fernando Aramburu


Diga lo que diga y lo haga como lo haga, no podré hacer justicia con la que ha sido no solo mi mejor lectura del año pasado, sino sobre todo una novela redonda, inolvidable, que me ha emocionado, conmocionado, removido... He hecho lo que he podido y aunque todo lo que os quiero contar se resume en ¡leedla! hoy voy a intentar hablaros de Patria.

Sinopsis


El día en que ETA anuncia el abandono de las armas, Bittori se dirige al cementerio para contarle a la tumba de su marido el Txato, asesinado por los terroristas, que ha decidido volver a la casa donde vivieron. ¿Podrá convivir con quienes la acosaron antes y después del atentado que trastocó su vida y la de su familia? ¿Podrá saber quién fue el encapuchado que un día lluvioso mató a su marido, cuando volvía de su empresa de transportes? Por más que llegue a escondidas, la presencia de Bittori alterará la falsa tranquilidad del pueblo, sobre todo de su vecina Miren, amiga íntima en otro tiempo, y madre de Joxe Mari, un terrorista encarcelado y sospechoso de los peores temores de Bittori. ¿Qué pasó entre esas dos mujeres? ¿Qué ha envenenado la vida de sus hijos y sus maridos tan unidos en el pasado? Con sus desgarros disimulados y sus convicciones inquebrantables, con sus heridas y sus valentías, la historia incandescente de sus vidas antes y después del cráter que fue la muerte del Txato, nos habla de la imposibilidad de olvidar y de la necesidad de perdón en una comunidad rota por el fanatismo político.

Mi opinión


Bittori y Miren son amigas desde niñas, desde que empezaron a dar sus primeros pasos en el pequeño pueblo cercano a San Sebastián en el que viven. Y su amistad continuó cuando se casaron con dos amigos, el Txato y Joxian y tuvieron hijos, que también fueron amigos… Dos familias que parecían inseparables rompieron su amistad el día en que ETA señaló al Txato. Pero aquello pasó hace años y Bittori continúa en su incansable búsqueda de respuestas y es por ello que el día que la banda armada anuncia el abandono de las armas ella decide volver a su pueblo en busca de esas respuestas y en busca de un perdón. Este es el punto de partida de una novela que a lo largo de sus más de 600 páginas saltará continuamente del presente al pasado para dar voz a unos personajes que tienen mucho que contarnos sobre la convivencia entre víctimas y victimarios.

Os decía al principio que me ha emocionado y conmocionado la lectura de Patria y lo ha hecho porque es una novela que rebosa humanidad y que transmite realismo en cada palabra. Una novela que me ha hecho vivir esa violencia cotidiana vestida de miedos, de silencios y de mirar hacia otro lado en la que tuvieron que vivir durante muchos años en el País Vasco. Sufrimiento, dolor, muerte, resentimiento, culpa, perdón… se dan cita en una novela que me ha obligado en más de una ocasión a parar la lectura con un nudo en la garganta y para ello Fernando Aramburu se ha valido de eso que identifica a la buena literatura, esa que ante un tema como el que plantea Patria no toma partido por unos o por otros, salvo quizá una pequeña intervención de un escritor en una conferencia, ni se limita al mensaje fácil de los buenos y los malos, sino que te toma de la mano y te hace vivir lo que han vivido muchos ciudadanos vascos, te traslada a ese entorno asfixiante y controlador en el que si no estás con ellos estás contra ellos, consigue que te preguntes, por ejemplo, qué habrías hecho tú si hubieras sido Miren y tu hijo perteneciera a ETA.

Fernando Aramburu, con una narración que en las primeras páginas puede resultar un tanto costosa por sus frases inacabadas, sus cambios de narrador, la alternancia del estilo indirecto y el directo y los continuos saltos temporales, nos muestra todos los puntos de vista a través de un elenco de personajes rotos y vidas deshechas. Los nueve componentes de las dos familias protagonistas muestran, cada uno en su papel, la profunda grieta que el terror y la violencia abrieron en la sociedad vasca. Y entre ellos brillan con luz propia las mujeres, especialmente Bittori y Miren, representantes de una sociedad matriarcal de mujeres fuertes que aún heridas siguen luchando y siguen adelante y con ellas, con sus heridas y con sus hijos, vamos avanzando hasta un desenlace que de nuevo sin estridencia alguna deja al lector pegado a las páginas de un libro que se cierra con la sensación de haber leído una gran novela, una novela redonda e inolvidable en la que junto a los grandes protagonistas encontraremos unos secundarios necesarios para entender cómo vivió durante décadas una sociedad y así no faltan el cura nacionalista o el dueño del bar que señala objetivos.  

Patria no intenta decirnos esto fue así por esto y estos hicieron esto por esto, no. Patria no toma partido y lo cuenta todo para dejar al lector que tome decisiones o al menos lo intente y lo hace permitiéndole que vea cómo un joven poco a poco se introduce en ETA. Patria permite al lector vivir la presión del grupo en un pueblo donde el control y la exposición de los jóvenes a la propaganda son continuos. Patria pone ante los ojos del lector la complicidad de los que callaban y miraban hacia otro lado; la incredulidad del Txato, un euskaldun que no entiende que ETA haya puesto la vista en él y que su pueblo se esté llenando de pintadas en su contra por muy empresario que sea si él es uno más del pueblo; el desconcierto y el orgullo de Bittori a la que ya no venden ni en la carnicería, ni en la panadería… y tiene que hacer la compra en otro lugar. Patria pone ante los ojos del lector el dolor y el desgarro de una viuda que en el cementerio susurra a su hijo que más que enterrar a su padre, parece que lo están escondiendo, porque ni en el cementerio de su pueblo le han querido. Porque es así, con frases y escenas que desarman al lector más curtido, con vivencias que desgarran por la verdad que parece poner ante nuestros ojos, como la novela se va introduciendo en uno y el lector vive ese momento mágico que solo nos ofrece la buena literatura.

Y así es Patria, no solo una gran novela, sino una novela valiente y necesaria. Una lectura demoledora de lluvia pertinaz, de autobuses ardiendo, de poteo, de manifestaciones, de huerta, de domingos en bicicleta, de miedo y de muerte.

Ficha del libro

16 de enero de 2017

Esta semana leo... #173

Un lunes más os cuento qué leeré en una semana que se me presenta muy complicada por lo que poco tiempo podré dedicar ni a la lectura ni al blog. Es por ello que mis planes son poco ambiciosos, por lo pronto terminar de leer La tierra del sol poniente de Barbara Wood que probablemente finalizaré hoy mismo. Continúo también con Respira, Rebecca, respira de Bárbara Alves con la que he avanzado muy poco, es mi lectura secundaria y ya sabéis que el chick lit tampoco es un género que me vuelva loca.

Comenzaré tras terminar con Barbara Wood una novela recién publicada, La sirena de Gibraltar de Leandro Pérez donde me reencontraré con un personaje que me cautivó en Las cuatro torres, Juan Torca.

Y vosotros ¿qué leéis?

14 de enero de 2017

Encuentro con Juan Manuel de Prada

Días antes de Navidad tuve la oportunidad de asistir a un encuentro con Juan Manuel de Prada con motivo de la reciente publicación de su última novela Mirlo blanco, cisne negro de la que os hablé ayer. El encuentro tuvo lugar en el Hotel Only You de Madrid y allí nos dimos cita, además del autor, unos cuantos blogueros deseosos de charlar con él.

Todo lo que rodea el mundo literario es parte fundamental de Mirlo blanco, cisne negro y en ella se menciona a los blogueros y no precisamente de forma elogiosa así que no es de extrañar que la primera pregunta fuera precisamente su opinión sobre la labor que realizamos. Comentó que al igual que en cualquier otra parte blogueros evidentemente hay de todo. Nuestra labor de divulgación le parece laudable y necesaria, sustituyendo en ocasiones a los críticos profesionales que tienen parte de responsabilidad en la decadencia de la literatura ya que los de los grandes medios a menudo han servido a otros intereses, utilizando el oficio para despotricar y hacer guerras literarias, razón por la cual ahora están en descrédito.

Esta crítica a este sector de la literatura está muy presente en la novela como lo está la crítica al monopolio que en su momento tuvieron las revistas literarias, a la hegemonía y el poder que ostentaban en los años 80-90 para encumbrar a quien querían siempre con una motivación mercantil e ideológica ya que era una época en la que el sector, al contrario de lo que sucede ahora, movía muchísimo dinero y los anticipos a escritores eran realmente jugosos.

Metidos más de lleno en su novela Juan Manuel de Prada nos comentó que los dos protagonistas de Mirlo blanco, cisne negro tienen muchas suyas, pero también otras muchas que nada tienen que ver con él. Tras 22 años publicando y aunque en la publicidad editorial se habla de un ajuste de cuentas con el mundo literario y él mismo, considera que quizá ese enfoque publicitario no ha sido el correcto y más bien hablaría de un balance de estos años en los que ha pasado por muchos estados de ánimo con respecto a su vocación literaria y ahora que ha alcanzado una cierta serenidad, frágil, ha sentido que era el momento de recapitular a través de una novela ya que una autobiografía le hubiera parecido pretenciosa.

El estilo narrativo es otro de los puntos que se trata en la novela a través de los dos escritores protagonistas, muy distintos ambos en este aspecto. Juan Manuel de Prada considera el estilo es la huella dactilar del autor, la radiografía de su alma y dependerá siempre del universo personal de cada uno por lo que cada autor debe encontrar el suyo. Además, todos evolucionamos con la edad y así lo hace también el estilo, normalmente hacia menos barroquismo del mismo modo que el conocimiento del alma humana que dan los años ayuda a la creación de personajes más complejos.

La relación entre maestro y discípulo, consagrado y novel, es el eje en torno al cual gira una novela que a pesar de comenzar como una sátira termina siendo una narración sobre las relaciones humanas por lo que la pregunta sobre cómo son sus relaciones con otros autores era inevitable y nos cuenta que le gusta especialmente relacionarse con los que están empezando, tratar con autores noveles es una transfusión de entusiasmo. Le pedimos que nos recomendará a algunos de estos autores noveles de los que tomé buena nota.

Fueron dos horas y media de charla en la que hubo tiempo para hablar también de sus gustos literarios. Se considera un lector muy ecléctico, algo que cree fundamental y que un lector no debe perder nunca. Lamentó que la única pega de dedicar tiempo a la escritura es leer menos y para finalizar nos confesó que su gran proyecto hubiera sido escribir una especie de Episodios Nacionales sobre el siglo XX, empezando con la pérdida de Filipinas, como hizo en su novela Morir bajo tu cielo, y terminando con los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, pero aunque es algo que no descarta es consciente de que es un proyecto muy difícil.

Solo me queda agradecer a la editorial la invitación y al autor su disposición para charlar y disfrutar de una tarde realmente agradable e interesante y aprovecho, de nuevo, para recomendaros la lectura de Mirlo blanco, cisne negro.