2 de diciembre de 2016

La ciudad - Luis Zueco


Apasionada siempre del género histórico debo admitir que el gusto por la Edad Media lo he ido desarrollando poco a poco por lo que cada vez más a menudo me animo con novelas que se desarrollan en esa época y si es a través de un thriller histórico ambientado en siglo XIII, como en esta ocasión, aún mejor. Hoy os hablo de La ciudad.

Sinopsis


Tras el éxito de El castillo, Luis Zueco continúa con la construcción de su épica trilogía medieval con La ciudad, un thriller histórico que nos sumerge en la vida cotidiana de la Edad Media a través de una trama llena de suspense de la que los lectores no podrán escapar.

Año 1284. Cae la noche en una de las ciudades medievales más bellas del mundo. Poderosas montañas y murallas inexpugnables la protegen de los reinos que la rodean y codician.

¿Te atreves a caminar por sus estrechas calles, por sus empinadas cuestas y sus asombrosos rincones?

Empieza a oscurecer. Sientes frío. Escuchas los rumores acerca de las inexplicables muertes que se están sucediendo. De los secretos que esconden los gremios. De la peligrosa mujer encerrada en las mazmorras.

Las puertas se cerrarán pronto. Corre.

Una noche más, nadie podrá escapar de la ciudad.

El autor


Luis Zueco (Borja, 1979) es novelista, historiador, investigador y fotógrafo. En la actualidad es el director del Castillo de Grisel, fortaleza medieval convertida en hotel con encanto. Además, es ingeniero industrial, licenciado en Historia y máster en Investigación Artística e Histórica, miembro de la Asociación Española de Amigos de los Castillos, vicepresidente de la Asociación de Amigos de los Castillos de Aragón y colaborador, como experto en patrimonio y cultura, en diversos medios de comunicación.

Su novela El escalón 33 recibió la Mención de Honor en el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza 2012, el Premio al Mejor Thriller Histórico 2012 de la web Novelas Históricas y fue seleccionada en el I Certamen de Novela Histórica Ciudad de Úbeda. También ha publicado la novela histórica Tierra sin rey y la guía Castillos de Aragón: 133 rutas.

Mi opinión



Con La ciudad nos trasladaremos a Albarracín, antigua taifa musulmana reconvertida en señorío independiente gracias no solo a su ubicación geográfica, rodeada de montañas, sino también a sus poderosas murallas que la defienden de la codicia de los reinos de Castilla y Aragón. La tranquilidad en la ciudad se verá alterada por los asesinatos, tras cruel tortura, de varios maestros de distintos gremios. Alguien está atacando a uno de los estamentos más importantes de la ciudadanía y nadie conoce ni el motivo ni el autor, pero los hallazgos son tan macabros que rápidamente se extiende por la ciudad la creencia de que la mano del Maligno anda tras estos crímenes. La detención de Alodia, una extraña mujer, fuerte, culta, educada y con ideas propias, nada habitual para la época, no hace más que acrecentar estos rumores llenos de miedo, desconocimiento y superstición.

Luis Zueco
Con el ritmo que imprime la búsqueda del cruel asesino, Luis Zueco aprovecha para darnos unas cuantas lecciones de historia, para hablarnos de los gremios, su importancia y su idiosincrasia y para pasearnos por una ciudad, Albarracín. Y lo hace con un lenguaje claro que traslada de forma sencilla al lector una época convulsa en las que las luchas de poder entre reinos y entre estos y la Iglesia estaban a la orden del día. La magia y la religión cobran también un protagonismo importante, no en vano La ciudad se desarrolla en una época en la que estos aspectos regían la vida de la mayoría de sus gentes.

Como ya ocurriera en El castillo uno de los puntos fuertes de la novela es su magnífica ambientación. Luis Zueco vuelve a dejarme con ganas de visitar un enclave que no conozco porque a través de las páginas de La ciudad me ha hecho recorrer Albarracín, sus montañas, su muralla, sus callejuelas, su animado mercado, sus iglesias... Este cuidado se siente no solo en los escenarios, sino también en el trazado de la sociedad de una época lejana y poco conocida que el autor nos acerca sumergiéndonos en la vida cotidiana del Albarracín del siglo XIII, trasladando al lector la mentalidad y los usos y costumbres de la época. Todo ello queda reflejado de forma fidedigna gracias a la que sin duda ha sido una ardua labor de documentación.

No cabe duda que La ciudad empieza fuerte y rápidamente me atrapó entre sus páginas, si bien es cierto que este ritmo sufre algún valle hacia la mitad de la lectura, rápidamente vuelve a recuperarse para abocar al lector a un final intenso. La fluidez en la lectura se ve favorecida por el estilo narrativo sencillo, el lenguaje claro de un narrador omnisciente y los múltiples diálogos a través de los cuales el autor nos pone al día del momento sociopolítico que se está viviendo tanto en Albarracín como en los reinos colindantes y, si bien en algunas ocasiones estos diálogos resultan poco naturales por la cantidad de información histórica que aportan, también es cierto que a través de ellos se nos muestra una época bastante desconocida de nuestra historia.

Son muchos los personajes que se pasean por las páginas de La ciudad, tantos que casi podríamos hablar de una novela coral. En general, y salvo en el caso de Alodia, esa mujer de la que antes os hablaba, a la que Luis Zueco dibuja con esmero y acierto, el resto aparecen meramente esbozados centrándose el peso en la trama. Junto a los personajes ficticios creados por el autor conviven personajes históricos reales tanto de forma presencial como meramente nombrados. 

Ha sido tras terminar esta novela cuando he sabido que forma parte de una trilogía que se inició con El castillo, novela ambientada en el siglo XI en torno a la construcción del castillo de Loarre. Esta trilogía culminará con una novela aún pendiente de escribir y que el autor tiene pensado ambientar en un monasterio en torno a los siglos XIV y XV. En cualquier caso el hecho de ser trilogía no debe frenaros a la hora de animaros con cualquiera de las novelas ya que son totalmente independientes entre sí y el único nexo en común es el interés de Luis Zueco de acercarnos más a la Edad Media española. 

En definitiva, La ciudad es una novela de ficción histórica que aunando rigor histórico, crímenes y misterio da como resultado una novela muy entretenida y sin duda ilustrativa.


Ficha técnica



30 de noviembre de 2016

Una vida mejor - Anna Gavalda


¿Sabéis ese pequeño placer que te invade cuando un autor que te gusta mucho publica después de algún tiempo? Es una mezcla de expectación, ilusión y temor a la decepción que últimamente estoy viviendo con bastante asiduidad y es que parece que se han puesto de acuerdo unos cuantos de esos autores, en este caso autoras, a las que siempre leo en cuanto publican para pasear sus novedades por nuestro país. Hoy le llega el turno a Anna Gavalda y Una vida mejor.

Sinopsis


Dos historias, una misma elección. Mathilde y Yann son dos jóvenes infelices con una vida anodina y sin dirección; dos jóvenes de nuestro tiempo, hastiados y a la vez hambrientos, educados y rabiosos, personas comunes y a la vez los héroes de las dos historias que comprenden esta obra, pues prefieren arriesgar y escoger una vida equivocada a no vivir vida alguna.

La autora


Nació en 1970 en Boulogne-Billancourt (París). En 1999 saltó a la fama con Quisiera que alguien me esperara en algún lugar (Seix Barral, 2005), una colección de relatos galardonada con el Grand Prix RTL-Lire 2000. Su primera novela, La amaba (2002; Seix Barral, 2003), cuya versión cinematográfica está en preparación, la consagró a nivel internacional. Con Juntos, nada más (Seix Barral, 2004), llevada al cine por Claude Berri, el fenómeno internacional ha seguido creciendo. Hoy en día es la escritora francesa más leída, aclamada por una crítica y un público absolutamente entregados. Sus libros han vendido diez millones de ejemplares alrededor del mundo. Vive cerca de París.

Mi opinión


Anna Gavalda es una de esas autoras que ni me molesto en ver de qué va su nuevo libro porque sé que lo voy a leer. Así fue con Una vida mejor por lo que hasta que lo tuve entre mis manos no supe que no se trataba de una novela propiamente dicha, sino de dos relatos largos independientes entre sí en cuanto a su trama, pero unidos por una temática común: los jóvenes de hoy. Y es así como descubrí que, además, se trata de la segunda entrega de una trilogía sobre la juventud actual que la autora comenzara con Billie, su anterior novela.

En Una vida mejor conoceremos las historias Mathilde y Yann, dos jóvenes insatisfechos con sus vidas, con sus trabajos, con sus relaciones... Dos jóvenes perdidos y frustrados, incluso aunque no sean plenamente conscientes de ello, a los que la vida les ofrecerá la oportunidad de arriesgar, quién sabe si para ganar o para perder, pero siempre para intentarlo. Para Mathilde esa oportunidad llegará el día que pierda su bolso con unos cuantos miles de euros dentro. Bolso que unos días después recuperará intacto de la mano de un desconocido que cambiará su vida. En el caso de Yann la oportunidad vendrá de la mano de sus vecinos, esos de los que nada sabe pero que un buen día, por una serie de circunstancias, le invitan a cenar y escenifican ante los ojos atónitos del joven la felicidad que nunca pudo o quiso imaginar que podía existir. Ellos también cambiarán su vida. Y es que por fin Mathilde y Yann decidirán jugárselo todo a una carta. Al fin y al cabo el único riesgo que corren es cambiar una existencia anodina e infeliz.

Anna Gavalda
Anna Gavalda tiene un estilo inconfundible con el que dota de grandeza a lo más sencillo y viste de héroes llenos de coraje a personajes corrientes y en apariencia insignificantes. De este modo sus novelas y relatos laten siempre con una suerte de optimismo a través historias cotidianas. En Una vida mejor volvemos a encontrarnos con una prosa fresca con la que la autora hace gala de un estilo ligero y elegante salpicado de notas de humor con las que los personajes afrontan la dureza del día a día. Todo ello imprime un ritmo constante a la lectura convirtiéndola en una de esas novelas que, sin acción alguna, no puedes parar de leer. Este ritmo es aún más patente en el segundo relato, el dedicado a Yann, y es que aunque ambos me han gustado no voy a negar mi predilección por este protagonista.

Se me antoja que ésta es una muy buena opción para acercarse a Anna Gavalda por primera vez y es aunque Juntos, nada más es, sin duda alguna, una novela que no os deberíais perder, en Una vida mejor encontramos la esencia más pura de la narrativa de la autora. Mathilde y Yann son dos jóvenes corrientes. Dos jóvenes con la educación y la formación que se espera de ellos. Dos jóvenes con la mediocridad instalada en sus vidas. Personajes desamparados aun sin saberlo ellos mismos. Aun sin saberlo incluso un lector poco atento que pase por las páginas de Una vida mejor como el que cree que las grandes historias en los libros son las que nos narran tremendas hazañas que nunca viviremos. No es éste el caso de las novelas de Anna Gavalda que siempre basan su peso en personajes de carne y hueso y en las relaciones que se establecen entre ellos.

Dos historias sencillas, como todas las de Gavalda, con las que ha vuelto a conquistarme y es que esa es la magia de esta autora, hacer llegar al lector la fascinación por la sencillez, por lo corriente, por lo que podría ocurrirte a ti mismo o a tu vecino, a tu hermano, a tu primo… Una sencillez que llega a lo más profundo porque en sus páginas siempre encontramos todas esas emociones que mueven al mundo: el amor, la amistad, el miedo, el dolor… La crudeza de la cotidianidad convive con el lirismo de las emociones en los libros de Gavalda y es sin duda esto lo que los hace únicos.

¿Qué más os puedo decir? Leed a Gavalda.

28 de noviembre de 2016

Esta semana leo... #166

Último lunes de noviembre y de nuevo os cuento que durante el fin de semana he leído, prácticamente devorado para ser exactos, Basada en hechos reales de Delphine de Vigan. Ya os contaré detenidamente en mi reseña, pero os adelanto que me ha encantado.

La primera lectura que ocupará mi tiempo esta semana será El último duelo de Évariste Galois de Francisco J. Sánchez Lizón y cuando acabe con ella le llegará el turno a Todo esto te daré de Dolores Redondo.

Y vosotros ¿qué leéis?

27 de noviembre de 2016

Mesa Redonda Historia - I Semana de Autor Casa del Libro


El pasado día 11 tuve la oportunidad de asistir una Mesa Redonda sobre Historia en la Casa del Libro de la Gran Vía de Madrid. Esta mesa redonda se enmarcaba dentro de la primera Semana del Autor que celebró Casa del Libro entre los días 7 y 14 de noviembre y que ha incluido diversos debates, talleres y charlas tanto en la mencionada sede como en la ubicada en la Rambla de Catalunya de Barcelona.

Los participantes de la mesa fueron Pilar de Aristegui, Paloma Sánchez-Garnica y José María Pérez Peridis. Estaba prevista también la asistencia de Isabel San Sebastián, pero una indisposición de última hora lo impidió. El primer tema que se planteó fue la diferencia entre el autor que escribe estrictamente historia y el novelista que ficciona dicha historia. Comenzó Peridis apuntando que para escribir estrictamente historia se ha de ser un historiador excepcional ya que solo así se puede conseguir emocionar con unos hechos históricos rigurosos, mientras que el novelista es a través de los personajes con los que transmite unas emociones que hacen al lector revivir determinados acontecimientos históricos, ocupándose más de las personas que de los hechos en sí mismos.

Tomó después la palabra Paloma Sánchez-Garnica que se mostró totalmente de acuerdo con lo apuntado. Ella no considera sus novelas estrictamente como históricas ya que en su caso se ocupa de hablar de personas corrientes cuyas vidas se enmarcan en una época determinada, pero no cuentan la historia de unos personajes o acontecimientos inamovibles como sí hace el género histórico más riguroso. Sí se ocupa por supuesto de indagar sobre las costumbres de la época en cuestión y sobre las inquietudes y conflictos que inquietaban a las personas en aquellos años, pero en sus libros el momento histórico en solo un escenario.

Pilar de Aristegui, escritora especializada en rescatar las vidas de personajes históricos excepcionales, especialmente mujeres a menudo silenciadas y olvidadas por la historia, comenzó contándonos que para escribir se basa en los arquetipos de Aristóteles, siempre vigentes aunque la forma de actuar cambie de una época a otra. Para ella la mayor dificultad a la hora de escribir son los pocos datos que suele haber sobre esas mujeres por lo que a partir de ellos intenta hacer un retrato psicológico de cómo reaccionarían teniendo en cuenta los condicionantes de la época en la que vivieron.

Poco a poco el moderador fue introduciendo diversos temas y así supimos que a Peridis una de las cosas que más le interesan a la hora de escribir es poner a sus personajes en situación, intentando imaginar qué sentirían en un determinado momento y no quedarse solo con el hecho histórico en sí mismo que es el que ha pasado a la posteridad. En este aspecto, Paloma Sánchez-Garnica habló de la importancia de humanizar a los personajes para adentrarse así de una forma más natural en la Historia con mayúsculas, siendo así la novela de ficción histórica una forma sencilla y amena de conocerla.

En este punto Pilar de Aristegui recuperó algunas palabras que se habían mencionado con anterioridad y que considera fundamentales en la novela histórica como es el caso de la cotidianidad, que supone siempre un gran reto a la hora de escribir ya que hay cosas muy difíciles de conocer. La intimidad, que es la ella misma intenta crear a través de los arquetipos antes mencionados. Aprender, siendo la literatura una maravillosa fuente de aprendizaje continuo. Y vida, que es la que debe palpitar en la literatura siendo responsabilidad del autor conseguir que sus personajes estén vivos. 

Tras algunas preguntas de los asistentes terminó la mesa redonda propiamente dicha, aunque los autores aún estuvieron un rato disponibles para charlar con todo aquel que quiso de forma más distendida.

Como podéis ver una tarde muy interesante y agradable que gracias a la invitación de Casa del Libro pudimos disfrutar todos los asistentes.