15 de diciembre de 2017

La caricia de la bestia - Cristina C. Pombo


Me gusta la novela policíaca y la novela negra, pero cada vez le pido algo más al género y aunque en esta ocasión, por lo que indica la sinopsis, ese algo más parecía provenir del tema zombi, un tema que en cuanto veo en cine o literatura me hace correr en dirección contraria, me dejé llevar por mi intuición y me decidí por esta lectura. Os advierto antes de nada, por si alguno al igual que yo está pensando en descartarlo solo de imaginar una horda de muertos vivientes, que en absoluto es así porque La caricia de la bestia no es una novela de zombis.

Sinopsis


En un bosque solitario, dos adolescentes son brutalmente atacados por un ser de una fuerza sobrenatural. En su declaración, ambos sostienen que el agresor es un zombi.
La inspectora Laura Tébar es encargada de la investigación. Se trata de una profesional de 55 años, brillante, solitaria  y con un carácter temible forjado en un pasado lleno de errores imposibles de remediar. Se la respeta y se la teme a partes iguales. Con Tébar, y a su pesar, comienza a trabajar el subinspector Merino, un joven tan inexperto como intuitivo y motivado.
Los dos no pueden ser más opuestos y no tardan en chocar. A través de la novela, el lector asistirá a un auténtico tour de force entre ambos personajes, que pasarán lo suyo antes de permitirse el mínimo respeto mutuo que les permita colaborar y enfrentarse a unos seres tan misteriosos como violentos, que  atacan desde lo más profundo del bosque, parecen invulnerables y desaparecen sin dejar rastro.

Mi opinión


Al comienzo de La caricia de la bestia no se le puede negar ni la fuerza de las imágenes que crea en el lector ni la capacidad para generar tensión e interés desde el primer momento de lectura. En un bosque de la población de Grazalema dos jóvenes son atacados por un ser humano de aspecto extraño. De un mordisco arranca parte de la cara del chico y la chica, que consigue salir indemne, no tiene dudas sobre que su atacante ha sido un zombi, no solo porque su físico así parece indicarlo, sino que su andar deambulante y su descomunal fortaleza, inmune al dolor tras partirle una pierna con una barra de hierro, así parecen indicarlo. La inspectora Laura Tébar y el subinspector David Merino serán los encargados de la investigación.

Cristina C. Pombo, con una prosa sencilla, un lenguaje coloquial y un estilo un tanto recargado dada la profusión de comas a la que se ve obligada por la extensión de sus descripciones, nos ofrece un caso policial original que, partiendo de una premisa tan absurda como increíble como es la existencia de zombis, consigue armar una trama sólida con una resolución racional y muy satisfactoria. Por el camino salpica el desarrollo con cierto efectismo más encaminado a rizar el rizo que a aportar algo sustancial a la historia o a la investigación, olvidando que en ocasiones menos es más. Del mismo modo se aprecia una falta de pulido en ciertos detalles sin mayor importancia porque no afectan al desarrollo de la trama, pero que sí me han causado una cierta sensación de no haber rematado el proceso de escritura o de edición.

Destaca en la novela la curiosa pareja protagonista que si bien cae en algunos tópicos no por ello deja de ser ocurrente y original y de percibirse por el lector como dos personajes reales y naturales. Con personalidades antagónicas y por lo tanto métodos de investigación opuestos, Laura Tébar, mujer madura de 55 años y con un visceral odio hacia los hombres, y David Merino, conocido como el Cons, recién trasladado de su Mundaka natal, con veintitantos años, rasta y pinta de, según la inspectora, perroflauta, protagonizan diversos diálogos frescos y agudos que me han dibujado más de una sonrisa durante la lectura. Por contra se dota a la novela en general y a los protagonistas en particular de una tensión y unas connotaciones sexuales que en su justa medida habrían resultado naturales, pero que en demasía han llegado a restar credibilidad a determinadas situaciones y me han resultado ciertamente molestos.

La autora se toma su tiempo para situarnos en el ambiente lóbrego de unos paisajes que tras el primer ataque han perdido su carácter idílico para tornarse peligrosos, de forma que la novela avanza a un ritmo pausado pero constante. En ocasiones se ofrece excesiva información sobre el pasado de los protagonistas y sobre hechos de poca trascendencia causando esto ciertos valles en la lectura ya que van más allá de lo necesario para mostrarnos el bagaje anterior por el que los personajes han devenido en lo que son hoy, si bien a través de ello la autora, más allá de la investigación policial, aprovecha para hablarnos de diversos temas que están presentes a lo largo de toda la novela como son las relaciones familiares y de amistad, la corrupción, el poder... En cualquier caso ese ritmo pausado acelera hasta casi tornarse vertiginoso conforme nos acercamos a un desenlace muy satisfactorio y claramente pensado para una continuación o al menos esa ha sido mi impresión tras acabar la lectura.


En definitiva, y salvando los pequeños peros que he encontrado y que considero de fácil solución en posteriores novelas, La caricia de la bestia es una novela policíaca original que partiendo de una premisa descabellada logra armar una trama coherente e inquietante hasta un final bien resuelto. Sin duda una novela con la que pasar unas buenas horas de entretenimiento.

Ficha técnica

13 de diciembre de 2017

Qué vas a hacer con el resto de tu vida - Laura Ferrero


Ya sabéis de mi fetichismo con los títulos y éste que os traigo hoy llamó poderosamente mi atención con una pregunta que probablemente muchos nos hemos planteado en algún momento a lo largo de nuestra de vida en el que hemos echado la vista atrás para después mirar hacia el futuro y empezar a replantearlo. Hoy os hablo de Qué vas a hacer con el resto de tu vida.

Sinopsis 


Con treinta años Laura deja a su pareja y abandona Ibiza para mudarse a Nueva York. Su juventud ha estado marcada por la relación con su padre, un hombre intolerante; su madre, que desapareció para regresar cinco años después; y Pablo, su hermano, que encuentra en la pintura la manera de luchar contra la enfermedad mental que padece.
En Nueva York, Laura empieza a trabajar en una editorial y a asistir a las clases que Gael, un misterioso conocido de su madre, imparte en la Universidad de Columbia.
¿Quién es Gael? ¿Qué sabe él de todo lo que ha ocurrido en su familia?

Mi opinión


Con 30 años Laura decide dejarlo todo atrás, trabajo, pareja, familia… y marcharse a Nueva York para trabajar como editora, pero realmente esta huida es algo más que eso, es la búsqueda de respuestas a las preguntas que lleva haciéndose desde su niñez.

Con un narrador protagonista Qué vas a hacer con el resto de tu vida nos mete de lleno en la vida y en la mente de Laura, una mujer atormentada por su pasado, por una infancia difícil marcada por el abandono de su madre, la enfermedad de su hermano y las obsesiones y dureza de su padre. Una mujer que arrastra, además, un pesado sentimiento de culpa que no la deja avanzar porque aún no ha aprendido a despedirse de lo que ya ha perdido. Esta elección de narración en primera persona, no exenta de riesgos, me ha permitido compartir con ella su dolor y sus miedos y con sus vivencias actuales y los recuerdos del pasado que aleatoriamente van golpeando a protagonista y lector, he avanzado por una novela que no solo desnuda a Laura en sus páginas, sino que a través de su mirada realiza un dibujo minucioso de la psicología del resto de sus personajes entre los que destaca su hermano Pablo, que desde niño ya se reveló como alguien distinto, un niño especial lleno de una sensibilidad que lo hace especialmente frágil y que ha despertado en mí una inmensa ternura.

Porque así es Qué vas a hacer con el resto de tu vida, una novela que con ritmo pausado despierta emociones e invita continuamente a la reflexión mientras acompañamos a la protagonista en su particular viaje al pasado y en su casi desesperada búsqueda de respuestas. Un viaje no exento de cierto misterio ya que Laura marca un hito en su vida, un antes y un después a un grave suceso al que se refiere como “todo aquello” y que despierta nuestra curiosidad desde las primeras páginas alentándonos a realizar cábalas hasta conocer qué fue aquello que cambió la vida de los personajes.

La prosa de la autora se viste de sencillez para golpear al lector con su fuerza y belleza a la hora de expresar emociones y sentimientos. Y se viste de simbolismo con una cajita roja que acompaña a la protagonista en su ir y venir, en su huida y en su vuelta. Una cajita en la que se adivina un enorme peso porque así es la losa del pasado que acompaña a Laura y que casi he sentido como propia cuando la novela me arañaba hablando del dolor y de la necesidad de saber para poder cerrar heridas y poder avanzar, poniendo de relieve cómo una infancia maltrecha y la ausencia de amor pueden marcar nuestro devenir convirtiendo en amargura todo lo que toca. Laura Ferrero pone de manifiesto la fragilidad de una infancia sin abrazos, sin mimos, sin te quiero y para ello no necesita de una historia escabrosa, sino que se vale de una historia que puede estar sucediendo a nuestro lado sin que nos estemos dando cuenta. 

No me cabe duda que volveré a leer a Laura Ferrero, una autora que me ha conquistado con su forma de narrar y afrontar temas tan cercanos, pero no por ello menos complicados, como son las relaciones personales, el amor, la soledad, la familia, la frustración, la infidelidad, la violencia… Qué vas a hacer con el resto de tu vida probablemente no sea una novela ni para todo el mundo ni para cualquier momento dado su marcado carácter reflexivo e intimista, pero yo no puedo más que recomendar esta lectura de búsquedas, de huidas hacia delante, de personajes rotos que necesitan reconciliarse consigo mismos. 

En definitiva, Qué vas a hacer con el resto de tu vida es una novela profunda e intensa que nos habla sobre la necesidad de dar respuesta a nuestro pasado y de cerrar heridas. Una historia dura que aún así me ha dejado una dulce sensación porque esa autobúsqueda de Laura es la de cualquiera de nosotros cualquier día en el que decidimos parar, echar la vista atrás, ver dónde estamos y pensar en qué vamos a hacer con el resto de nuestra vida.

Ficha técnica



11 de diciembre de 2017

Esta semana leo... #220

Tal y como suponía el martes pasado cerré el libro y no he vuelto a abrirlo hasta ayer. No he leído nada de nada durante el puente, pero al menos antes de su comienzo me dio tiempo a terminar la lectura que tenía entre manos aunque  no comencé En el corazón de París de Virginia Gil Rodríguez, que continúa pendiente para esta semana, sino que me decanté por No digas nada de Brad Parks que es justamente mi actual lectura.

Y no hago más planes ambiciosos, con estos dos libros me conformo porque diciembre, fiel a su costumbre, se presenta con poquísimo tiempo para leer y con una cierta desgana por mi parte en estas fechas en las que ya solo pienso en finiquitar el año, profesionalmente hablando, y en coger unos días de vacaciones para descansar, volver a casa y disfrutar de mi familia y amigos.

Y vosotros ¿qué leéis?

7 de diciembre de 2017

Animales domésticos - Teresa Viejo


No había leído hasta ahora nada de Teresa Viejo a pesar de tener varios libros publicados y os confieso que tampoco tenía previsto leer su última publicación, pero los azares del destino la puso en mi camino y tras leer diversas opiniones muy variadas me animé con ella. Hoy os hablo de Animales domésticos.

Sinopsis 


«Me llamo Abigail y mi vida ha estallado en mil pedazos. Este es el relato de cómo los he ido recogiendo en busca de saber quién soy. Y quiénes han sido las personas que han estado a mi lado.

He descubierto de mí cosas que no sabía. Algunas muy oscuras. He caído en la tentación repetidas veces. He sentido rencor y he urdido una venganza sin que me preocupasen las consecuencias. No me importa que me juzguéis, yo misma lo he hecho. Pero sé que cuando leáis esta historia a pesar de todo me entenderéis. Al fin y al cabo estoy hablando de amor. Y es normal pensar que el amor no tiene límites.

La vida nos pone encrucijadas para que demostremos de qué madera estamos hechos. Como aquella caja de galletas de la infancia que esperaba en lo alto del armario. "No la cojas", advertía mi madre, sin embargo me faltaba tiempo para ir a por ella cuando desaparecía. Me pregunto cómo reaccionas tú cuando te prohíben algo. ¿Qué harías ante la caja de galletas?».

Esta no es la historia de una infidelidad, donde víctima y victimario alternan sus papeles poniéndose a prueba hasta el final, sino una descarnada y actual reflexión sobre las relaciones de pareja y el morbo como catalizador de la atracción sexual.

Animales domésticos es una historia de amor y deseo en estado de ira. Un retrato del modo en que nos relacionamos hombres y mujeres en los frágiles tiempos del amor light. O del «amor líquido» de Zygmunt Bauman, en el que la conexión sexual prima sobre cualquier tipo de vínculo que implique compromiso. Un texto tan visual cuya lectura resuena a series que abundan en el universo de las relaciones cuando se añade otra variable a la ecuación de la pareja, como Big Little Lies, The Affair o Gypsy.

Animales domésticos es el grito desgarrado de Abigail, una mujer con la que resulta tan fácil empatizar que da vértigo reconocerse en ella. Una reflexión sobre el estigma de la infidelidad y la lealtad, sobre la exclusividad sexual, los tabúes, el morbo, la curiosidad, los límites en la privacidad dentro de la pareja; sobre la sensualidad y el poder sexual de una mujer a la que el hombre teme y desea a partes iguales, y su necesidad de ejercerlo. En suma, una historia de condena y redención.

Mi opinión


Abigail y Fernando forman un matrimonio digamos medianamente feliz, con un hijo pequeño. Un matrimonio en el que parece que hace tiempo se apagó la chispa de la pasión sin que esto aparente ser nada especialmente preocupante dada la cantidad de años que llevan juntos. Fernando es arquitecto, aunque profesionalmente las cosas no le van muy bien, todo lo contrario que Abigail que dirige con éxito un negocio inmobiliario que es el sustento económico de la familia, pero ahora a él se le presenta una buena oportunidad en Chile por lo que tendrá que pasar algún tiempo allí. Cuando Abigail lo deja en el aeropuerto nada le hace prever que su mundo, tal y como lo concebía hasta ahora, está a punto de venirse abajo y es que por casualidad entrará en el ordenador de Fernando y descubrirá un correo electrónico bastante apasionado firmado por Orquídea Negra.

Comienza así una historia llena de sorpresas en la que Abigail es la gran protagonista y quizá sea justo en este punto donde radica el principal problema que he tenido con esta novela que ya os anticipo no me ha gustado. Abigail me ha resultado no ya detestable, que también aunque esto no impide que una novela guste o no, sino principalmente poco creíble en muchas de sus actitudes, salvo que estemos hablando de una persona que padece una demencia sobrevenida tras descubrir la infidelidad de su marido ya que de otra forma no puedo entender ni la evolución ni la mayoría de decisiones y reacciones de una mujer que a pesar de arremeter contra su marido, parece más preocupada por culpar a terceras personas y por tramar una venganza hacia a ellas. Además, el camino que emprende en ocasiones, lejos de parecerme la reacción lógica o esperable de alguien tras una infidelidad, me ha resultado más parecido al deseo oculto de saciar una sexualidad reprimida.

En esa loca búsqueda de la verdad que la protagonista emprende, Teresa Viejo realiza un viaje que supongo intenta explorar la sexualidad en su más amplio sentido y las distintas alternativas por las que pueden optar dos adultos en sus relaciones de pareja. Digo supongo porque no es así como lo he sentido yo durante la lectura ya que mi impresión ha sido la de estar leyendo una apresurada relación de todo tipo de filias y prácticas sexuales en todas sus vertientes, en solitario, en pareja, en grupo… afortunadamente sin profundizar en ninguna de ellas, y un recorrido por los medios y lugares donde conseguir la compañía y culminar cualquier tipo de deseo, así que pasearemos tanto por locales liberales de intercambio de parejas y similares y por conocidos lugares madrileños donde practicar cruising. Es cierto que en general estos no son temas sobre los que me interese leer, pero en esta ocasión se añade la sensación que he tenido de detectar una cierta moralina latente con la que en lugar de limitarse a exponer gustos y deseos sexuales, se juzga lo que dos adultos con plena capacidad de consentimiento y en el ejercicio de su libertad, deciden hacer con su sexualidad.

Los libros se asemejan a veces a los seres vivos ¿verdad? En el sentido que a cada uno pueden producirnos sensaciones muy distintas y éstas, bastante alejadas de las opiniones que he podido leer, son las mías con Animales domésticos. Quizá yo no haya entendido nada de lo que quería contarme Teresa Viejo, puede ser, pero para mi gusto la novela toma unos derroteros inexplicables que no me han convencido.

Ficha técnica


5 de diciembre de 2017

Todo es posible - Elizabeth Strout


Descubrí a Elizabeth Strout con Me llamo Lucy Barton, una novela intensa y llena de sensibilidad que dentro de su sencillez escondía mucho más de lo que aparentaba así que cuando por sorpresa llegó su nueva publicación a mis manos estaba deseosa de reencontrarme con su prosa. Hoy os hablo de Todo es posible.

Sinopsis 


Una famosa escritora vuelve al Medio Oeste americano, a la ciudad de su infancia, y desencadena una serie de historias narradas por aquellos que la conocieron: recuerdos de soledad y condescendencia, sutiles y poderosos sentimientos; y el siempre creciente abismo entre el desear y el tener.

Mi opinión


Todo es posible, casi más una colección de relatos que una novela en sí misma, retoma el personaje de Lucy Barton aunque en esta ocasión la narración no se centra en ella, sino en distintos personajes en los que de un modo u otro ella ha influido ahora que es la imagen del éxito, una imagen diametralmente opuesta a la de aquella niña y joven a la que conocieron en Amgash, en lo más profundo del Medio Oeste americano. De este modo nos adentraremos en la vida y emociones de muchos de los personajes que a través de los recuerdos de madre e hija tuvieron una presencia fugaz en la anterior novela.

Con todos ellos la autora, además de completar la biografía de Lucy Barton revelando muchos aspectos que quedaron meramente esbozados entonces y ofreciendo los detalles de las razones que la impulsaron a abandonar su ciudad natal, realiza una disección de la condición humana a través de una vida rural, casi extrema en ocasiones y muy alejada de cualquier imagen bucólica, para mostrarnos una cotidianidad cargada de secretos. Y vuelve a hacerlo con la sensibilidad que ya conocí en Me llamo Lucy Barton y con esa capacidad que tiene para meter de lleno al lector el libro y hacerle empatizar con los sentimientos de sus personajes que se nos muestran desnudos de aritificio, con todas sus debilidades sin tapujos.

La contención y la austeridad son las claves en el estilo de Elizabet Strout cuya prosa rebosa una sencillez poblada de matices cuando nos muestra las luces y las sombras de los personajes, cuando retrata una comunidad casi endogámica y cuando construye ambientes asfixiantes a los que consigue trasladar al lector para tratar temas atemporales y universales como lo son la religión, las relaciones familiares, el amor y el sexo.

Todo es posible no es la continuación de Me llamo Lucy Barton aunque pudiera parecerlo por lo que podréis disfrutarlo tanto los que ya conocéis la novela como los que no.


Ficha técnica





4 de diciembre de 2017

Esta semana leo... #219

Poco nuevo os cuento este primer lunes de diciembre con respecto al pasado porque mis ambiciosos planes de entonces se quedaron en eso, en planes, porque de lo que tenía previsto solo leí Todo es posible de Elizabeth Strout y quedaron pendientes La caricia de la bestia de Cristina C. Pombo, que es mi actual lectura, y En el corazón de París de Virginia Gil Rodríguez, que ni siquiera he empezado.

Y no me engaño, esta vez no, y os anticipo que probablemente el próximo lunes os cuente más o menos lo mismo porque esta semana se presenta con muchos planes de ocio en este macropuente en el que, aunque no salgo de Madrid, voy a disfrutar de tener a mi familia de visita.

Y vosotros ¿qué leéis?

3 de diciembre de 2017

Resumen de noviembre


Se acabó noviembre y hoy ya toca contaros cuáles fueron mis lecturas durante ese mes que se me ha dado mejor de lo que esperaba. Diciembre será otro cantar con tanta fiesta, para empezar ya tenemos encima el macropuente del mes en el que no voy a tocar un libro porque voy a tener de todo esos días menos tiempo.

Libros leídos 


  1. El futuro tiene tu nombre. Brenna Watson.
  2. Konets. César Pérez Gellida.
  3. Detrás de sus ojos. Sarah Pinborough.
  4. Como el bosque en la noche. Álvaro Bermejo.
  5. Animales domésticos. Teresa Viejo.
  6. Qué vas a hacer con el resto de tu vida. Laura Ferrero.
  7. Niebla en Tánger. Cristina López Barrio.
  8. Todo es posible. Elizabeth Strout.

Muy variado ¿verdad? Incluso me he atrevido a salir de mi zona de confort leyendo una novela de corte romántico, pero si por algo destaca este mes de buenas lecturas en general, es por las cinco estrellas con las que se alza una despedida por todo lo alto con Konets de César Pérez Gellida. Mención especial merece también el descubrimiento de Laura Ferrero con Qué vas a hacer el resto de tu vida, una novela de la que os hablará muy pronto, y el reencuentro con Cristina López Barrio, finalista del Premio Planeta 2017 con Niebla en Tánger, un libro bastante diferente a los que nos tiene acostumbrados pero que he disfrutado.

¡Vamos a por diciembre!



1 de diciembre de 2017

Como el bosque en la noche - Álvaro Bermejo


Me estreno con Álvaro Bermejo con una novela con la que me animé no solo porque venía avalada por alguien de cuyo criterio me fío, sino porque esa portada me atrajo poderosamente. El que hubiera sido galardonada con el Premio València 2017 Alfons el Magnànim de Narrativa era casi lo de menos porque nunca es algo determinante para que me decida por una lectura, pero qué duda cabe que al final todo suma. Hoy os hablo de Como el bosque en la noche.

Sinopsis 


Como el bosque en la noche nos adentra en una geografía mítica, la vieja Navarra, cuna de la cultura vasca, donde un pequeño pueblo fronterizo con Francia, Etxalar, se convierte en escenario de una serie de crímenes que resucitarán todos los viejos demonios de la comarca. Los aquelarres de Zugarramurdi quedan a un tiro de piedra, en Yanci se venera a un San Juan Xar -San Juan el Viejo-, que recuerda más al Basajaun de las leyendas ancestrales, y Akerbeltz -el carnero negro, emblema del diablo-, preside rituales de los que solo se habla entre susurros.

Fue a la sombra de sus hayedos donde Orson Welles rodó escenas muy significativas de Campanadas a Medianoche, y también donde Merimée arraigó las peripecias de su Carmen, la gitana de Etxalar.

La novela comienza precisamente con la llegada de Welles al pueblo, en 1964, a la que seguirá la de un escritor muy cosmopolita fascinado por el aura de aquella mujer fatal. Las hermanas Echegaray tienen un poco de todo eso. Son descendientes de una bruja particularmente temible -Laverna la Bella-, viven retiradas en una casona cuyo nombre rinde un homenaje a la de Patricia Highsmith -Belle Ombre-, y, ciertamente, su existencia es un tormento atemperado por su devoción hacia Luis Mariano, el Rey de la Opereta. Nines, la menor de las hermanas, mata accidentalmente a un inocente. Cree haberlo hecho sin testigos. Pero, al poco, recibe una carta de chantaje. Lejos de arredrarse, Juana, la primogénita, la que ha heredado la marca de las brujas, implementa una estrategia criminal. Todo se complica cuando Nines sucumbe a la seducción del escritor, y aun más cuando este ve en ella una encarnación de Mari, la Señora del Abismo.

Hablamos de la España de los 60 y de un territorio donde se cruzan el fervor identitario y el pleonasmo del nacional-catolicismo. Garrincha, el último superviviente del maquis local, guarda los secretos de todos pero no revelará el suyo hasta el final. El terror se ha adueñado de la comarca, una oscura maldición levanta de sus tumbas a los hilbitzak -los muertos vivientes-. El bosque en la noche abre un territorio mágico en el que las criaturas de Akerbeltz acechan y solo las almas errantes se atreven a aventurarse.

Mi opinión


Corre el año 1964 y en Etxalar, un pequeño pueblo de Navarra, en la casona de nombre Belle Ombre, viven Nines y Juana, dos hermanas muy distintas entre sí que solo parecen compartir, además de techo, la aversión que despiertan entre el resto de habitantes desde que una de sus antepasadas, Laverna Echegaray, fuera tachada de bruja. Un día que Nines va a recoger hierbas al cementerio se ve envuelta en un incidente que terminará con la muerte de Santúa, el tonto del pueblo,  y a pesar de que sin lugar a dudas fue en defensa propia, el miedo y la determinación de Juana hacen que decidan callar.

Así comienza una novela con la que no os voy a negar que me costó conectar. Su ritmo pausado y el estilo de Álvaro Bermejo, muy descriptivo, cargado de simbología, con una prosa elaborada y un lenguaje a veces rebuscado, hicieron que mis primeros pasos con Como el bosque en la noche fueran titubeantes y llenos de dudas, pero poco a poco me fui haciendo con ella para finalmente terminar disfrutando de una novela en la que destaca muy especialmente su magnífica ambientación. Los escenarios de un pequeño pueblo navarro cercano a Francia en los años sesenta y la idiosincrasia de sus gentes quedan perfectamente retratados a través de la pluma del autor. La mitología vasco-navarra y el pasado brujesco de la zona, muy cercana a Zugarramurdi, juegan un papel muy importante en la novela ya que en muchos aspectos condicionan el carácter y la actuación de los personajes, tanto principales como secundarios, y el autor logra transmitir esa influencia contribuyendo a crear un ambiente opresivo que acompañará al lector desde las primeras páginas. Del mismo modo nos trasladará el autor a la España de entonces, al ambiente rural, casi endogámico, al que la modernidad que empieza a abrirse paso en la ciudad aún no ha llegado y donde se ve al forastero casi como una amenaza.

Otra de las bazas más importantes de la novela son sus personajes, especialmente las hermanas protagonistas, dos mujeres maduras, solteras y con visiones muy distintas de la vida, razón por la cual mantienen una estrecha y complicada relación cargada de tensión, de secretos y de silencios. Nines, la pequeña, soñadora y romántica, deseosa de encontrar un gran amor, y Juana, la mayor, amargada, autoritaria y con un profundo odio hacia los hombres. Ambas son dos protagonistas poderosas cuyos perfiles psicológicos son desmenuzados paso a paso por el autor, acercándonos a ellas para poco a poco ir descubriendo su pasado, la historia familiar que ha marcado el devenir de ambas. Junto a ellas la madre, un personaje siempre presente en su ausencia, un personaje al que solo se nombra y a quien hace años que ningún vecino ve, haciéndonos sentir así el autor, de primera mano, el aislamiento en el que viven. Del mismo modo Lavinia, la antepasada bruja, desde el cuadro presidiendo la escalera de Belle Ombre, se convierte en un personaje más de la novela. Son muy relevantes también el amplio elenco de secundarios, principalmente habitantes del pueblo a los que conoceremos tanto por su nombre de pila como por sus múltiples y variados apodos, que contribuyen a crear una atmósfera asfixiante que traspasa las páginas.

En definitiva, Como el bosque en la noche es una novela que me ha ido conquistando poco a poco con una historia llena de miedos, de rencores y de secretos. Paso a paso Álvaro Bermejo con una magnífica ambientación y unos potentes personajes nos sumerge en una oscura historia que principalmente versa sobre la condición humana, sobre la maldad.

Ficha técnica

29 de noviembre de 2017

Detrás de sus ojos - Sarah Pinborough


Hasta ahora no había leído nada de Sarah Pinborough a pesar de ser una de esas autoras que tenía en el punto de mira desde hace tiempo, de hecho por algún rincón de mis estanterías anda La casa de la muerte pendiente de leer, pero ha sido con su última publicación con la que por fin he conocido a la autora y el resultado no ha podido ser mejor. Hoy os hablo de Detrás de sus ojos.

Sinopsis 


David y Adele parecen una pareja ideal. Él es un competente psiquiatra y ella la esposa perfecta que le adora. Pero ¿por qué él es tan controlador? Y, ¿qué es lo que oculta ella?

A medida que Louise, la nueva secretaria de David, entra en la órbita de la pareja, en vez de hallar respuestas se va encontrando con preguntas cada vez más inquietantes. Lo único que está claro es que en este matrimonio hay algo peligroso. Pero Louise no se imagina hasta qué punto es así, y hasta dónde puede llegar alguien para proteger sus secretos.

Mi opinión


Louise es una mujer joven y divorciada cuya vida gira en torno a su hijo y su trabajo a tiempo parcial en una clínica de psiquiatría. Su vida social es bastante escasa y su vida amorosa prácticamente inexistente hasta que una noche en un bar conoce a David, un hombre con el que, a pesar de sentirse mutuamente atraídos, la cosa no llega más allá de unos besos apresurados. Y afortunadamente podríamos decir porque al día siguiente descubre que no solo está casado, sino que además es su nuevo jefe. Nada hace prever que Adele, la esposa de David, y Louise trabarán una curiosa amistad que desembocará en una situación como mínimo atípica.

Alternando dos voces narrativas, la de Louise y Adele, y viajando del presente al pasado, Detrás de sus ojos es una de esas novelas que te atrapa desde el inicio de una forma discreta para ir convirtiéndose, página a página, capítulo tras capítulo, en una historia turbadora y muy distinta a la que inicialmente creíamos estar leyendo yendo más allá del típico triángulo amoroso que podría esperarse. El uso de los dos narradores protagonistas logra introducir al lector en la psicología de dos mujeres muy distintas que se nos van desvelando poco a poco. Consigue la autora una perfecta diferenciación de las dos voces de forma que ni siquiera sería necesario encabezar cada capítulo con el nombre de la narradora para que el lector supiera desde la primera línea quién está hablando, porque más allá de lo narrado Sarah Pinborough ha dotado a cada una de ellas de una voz propia y única. Pero es sin duda Adele la que destaca de forma brillante y es que la autora ha creado un personaje con tantas vueltas y revueltas que resulta perturbadora e irremediablemente hace que el resto brillen menos.

Dos voces narrativas y dos momentos temporales porque en la novela se introducen unos pocos capítulos titulados Entonces en los que viajaremos hasta el pasado de Adele, a unos días en los que durante su estancia en una clínica psiquiátrica, conoció a Rob, otro paciente que se convirtió en su compañero inseparable y del que conoceremos un poco más en algunos pasajes que reproducen una especia de diario que llevaba el chico. Todos estos cambios de narradores y escenarios contribuyen a que Detrás de sus ojos, sin necesidad de un ritmo trepidante, enganche irremediablemente a un lector atrapado en las mil vueltas y en la maraña de secretos y mentiras que se esconden en esta retorcida historia que reúne lo mejor de distintos géneros, dejarlo en un domestic noir sería decir muy poco de la novela.

Con un ritmo pausado pero constante la autora teje una tela de araña inquietante  y partiendo de una premisa tan cotidiana como lo es un triángulo amoroso crea una novela adictiva donde esa cotidianidad se torna siniestra. Además aprovecha la trama para hablar de temas tan variados como las relaciones de pareja, el amor, la necesidad de control, las relaciones tóxicas y las obsesiones. Junto a Louise el lector deberá ir descubriendo esta historia compuesta por múltiples capas que se irán desvelando hasta un desenlace quizá intuido en parte pero con una vuelta de tuerca grandiosa. Detrás de sus ojos, si no queremos perder toda su esencia y misterio, es una de esas novelas en las que el lector debe ir totalmente a ciegas, ir descubriendo paso a paso para llegar a ese final que nos deja no solo boquiabiertos, sino plenamente satisfechos ya que no hay ni un solo cabo suelto y ni una sola pregunta sin responder.

En definitiva, Detrás de sus ojos es una intensa e inteligente novela de secretos y mentiras, una novela de obsesiones que ha superado mis altas expectativas. Una lectura ágil que capa a capa esconde una trama muy bien armada y que gracias a su acertada combinación de géneros gustará a lectores muy variados. Una novela que he disfrutado de principio a fin y que no dudo en recomendaros.

Ficha técnica

27 de noviembre de 2017

Esta semana leo... #218

Último lunes de noviembre y os cuento que comienzo la semana leyendo el finalista del Premio Planeta de este año, Niebla en Tánger de Cristina López Barrio una autora que con sus tres novelas anteriores me ha hecho disfrutar muchísimo como podéis ver en sus reseñas: La casa de los amores imposibles, El cielo en un infierno cabe y Tierra de brumas. En esta ocasión nos ofrece una trama y sobre todo un estilo muy distinto al que nos tiene acostumbrados.

Y de no hacer planes lectores durante las pasadas semanas me he ido al lado contrario, me he venido arriba y son tres más los libros que quiero leer: En el corazón de París de Virginia Gil Rodríguez, Todo es posible de Elizabeth Strout y La caricia de la bestia de Cristina C. Pombo. Me he vuelto loca, lo sé… y es que además tengo que empezar a ponerme las pilas con el examen que tengo en enero y que llevo muy atrasado.

Y vosotros ¿qué leéis?

25 de noviembre de 2017

Ganador de Konets de César Pérez Gellida


Ya tenemos el nombre de la persona que disfrutará de la lectura de Konets de César Pérez Gellida y el flamante ganador de un ejemplar y es...


¡Felicidades, Ángela! Envíame tus datos postales y número de teléfono a entremislibrosyo@gmail.com para que se los haga llegar a la editorial y el resto no olvidéis visitar los otros blogs organizadores por si habéis sido afortunados con ellos.



¡Gracias a todos por participar!

24 de noviembre de 2017

Sé que estás viva - Nacho Abad


En enero del año pasado, casi dos años hace ya, os hablé de La verdad está equivocada y aún hoy recuerdo las sensaciones de aquella lectura, ese no poder parar de leer, atrapada desde la primera página; los personajes que me conquistaron, sobre todo los más detestables; y la dura crítica a los medios de comunicación que se encerraba en sus páginas, hicieron que disfrutara plenamente de aquella novela y que la cerrara con unas ganas inmensas de leer la continuación que por fin ya he podido disfrutar. Hoy os hablo de Sé que estás viva.

Sinopsis 


«La última vez que vi a mi mujer fue cuando se estaba bajando del coche. Me llamó ególatra y me dijo que debía aprender el significado de esa palabra. Hace tres meses me llegó una carta anónima a prisión. ¡Está viva! Lo planificó todo al detalle. Me tendió una emboscada para que yo acabara en la cárcel.

Es cierto que me regodeé con la idea de asesinarla en varias ocasiones. Pero el deseo no es delito. No, no lo hice. En la vida real no la maté.

¡Encuéntrala! Si la encuentras me tendrán que dejar salir».

Mi opinión


Valentín continúa en prisión por la desaparición de Guadalupe, su mujer, pero cada día está más convencido de que ella está viva y escondida en algún lugar, más aún después de recibir un anónimo con las últimas palabras que le dirigió ella antes de desaparecer. Dispuesto a cobrarse la deuda que el inspector Germán Carrasco adquirió con él durante el juicio le exige que la encuentre y así poder limpiar su nombre y salir de la cárcel.

Nos encontramos de nuevo con una investigación policial detallada y muy interesante, pero que en esta ocasión es muy distinta ya que Germán la emprenderá en solitario y deberá echar mano de favores y de argucias para sacarla adelante. Esta investigación ocupará la primera parte de la novela, titulada La búsqueda, y en ella el autor imprime un ritmo constante salpicado de algún giro inesperado. Será aquí también donde se terminará de perfilar el personaje de Germán al que si bien ya conocíamos de la anterior novela, en esta se nos revelará de forma aún más nítida y nos dejará ver, aunque solo sea de refilón, su lado más humano. Ya en la segunda parte, titulada Guadalupe, conoceremos en profundidad a este personaje del que nos pudimos hacer una idea bastante amplia y que aún así me ha llevado de sorpresa en sorpresa, a cual más desagradable. Nacho Abad traza un minucioso y acertado perfil psicológico de la protagonista que se nos presenta como una mujer manipuladora, capaz de traspasar cualquier límite con tal de conseguir sus objetivos. Si la idea del autor era que, además de conocerla la detestáramos, lo ha conseguido y para ello se ha retrotraído al pasado para partir desde su niñez y avanzar con ella por el camino de la adolescencia, la juventud y la madurez, dibujando una mujer fría, ambiciosa y, en ocasiones, despiadada y lo hace tan bien este dibujo,  que a veces hubiera querido matarla yo misma.

Todo vale para Guadalupe ¿y para Germán? ¿Vale todo también en su caso si el objetivo es conocer la verdad? Esta es una de las preguntas que el autor hará que nos planteemos en la tercera parte, ¿La resolución? El ritmo de la novela se tornará ahora trepidante de forma que prácticamente es imposible parar de leer deseoso de llegar al final. En esta parte, y probablemente en un afán de fomentar ese ritmo y de deparar más sorpresas al lector, he tenido la sensación que en algún momento a Nacho Abad se le ha ido la mano, no ya porque alguna situación pueda resultar más o menos inverosímil, sino porque quizá sea demasiado y se haya tendido a rizar el rizo en una trama y un desenlace que realmente no lo necesita. En ocasiones menos es más y ésta es una de esas en las que yo personalmente hubiera preferido menos.

Con un estilo directo, una prosa sencilla, sin florituras, y mostrando un buen manejo del tiempo y la tensión narrativa, Nacho Abad compone un thriller que prácticamente se devora mientras vuelve a dejarnos pinceladas de la crítica que ya vimos en La verdad está equivocada. En este punto quiero destacar que si bien Sé que estás viva puede leerse de forma independiente porque en ella se nos dan las claves necesarias para saber qué ocurrió en el anterior libro, personalmente creo que os perderéis múltiples detalles y matices, y conoceréis menos a los personajes que se pasean por sus páginas y que vuelven a hacerlo en ésta, muchos de ellos con menos protagonismo del que tuvieron y a los que quizá no se entienda plenamente, pero es que además dejaréis de disfrutar de una magnífica novela.

En definitiva, Sé que estás viva es una novela muy ágil y entretenida, con una trama bien armada y con unos magníficos personajes que sin duda sentiremos como personas reales. Una lectura muy recomendable.

Ficha técnica

22 de noviembre de 2017

Konets - César Pérez Gellida


Querido lector que aún no se ha cruzado con el talento literario del autor de cuya novela le hablaré hoy, me veo en la obligación de avisarle que voy a intentar por todos los medios a mi alcance que añada usted a su lista de libros pendientes de leer, ocho más. Sí, ha leído bien, ocho. No se asuste y, sobre todo, no lo pague conmigo, al fin y al cabo yo no soy culpable de que usted haya vivido ajeno al panorama literario de este país y ahora tenga tanto trabajo por delante, le aseguro que será una faena que realizará con sumo placer. Es más, le diré que me da envidia por tener ahora la oportunidad de entrar por primera vez en este universo gellidista, un viaje que nunca olvidará. Al resto sé que no os digo nada nuevo así que, sin más preámbulos, hoy os hablo de Konets.

Sinopsis 


Olek Opiozcenek no es únicamente un nombre más en el extenso listado de víctimas que conformaron la «Obra» de uno de los más crueles asesinos en serie de la historia. Aquel niño nacido de la perversa simiente de Augusto Ledesma ha crecido bajo los cuidados de sus abuelos maternos y con el respaldo económico de una peculiar hada madrina: Rusalka. Sin embargo, Olek está empeñado en desenterrar esos secretos del pasado exprimiendo sus habilidades como hacker; pero, en ocasiones, descubrir el punto de partida condiciona el itinerario y, consecuentemente, el destino.

Konets («fin» en ruso) es un thriller frenético, un tratado sobre la maldad estructurado en cuatro movimientos y desarrollado en dos escenarios temporales: la adolescencia de Olek y su madurez, o, lo que es lo mismo, el antes y el después de los sucesos que se narran en Khimera. Ambas novelas conforman el engranaje conclusivo entre las dos aclamadas trilogías «Versos, canciones y trocitos de carne» y «Refranes, canciones y rastros de sangre» que han atrapado a miles de lectores en el inabarcable universo gellidista.

Mi opinión


Hoy es complicado hacer el pequeño resumen del argumento con el que normalmente comienzo mis reseñas y no solo porque Konets abarca un espectro temporal amplio, sino porque su estructura se basa en cuatro movimientos autoconclusivos con un nexo argumental que dota de coherencia a la novela mostrando al lector el antes y el después de Khimera, engranaje de las dos trilogías publicadas, y poniendo el final necesario para entenderlas.

Echo la vista atrás, releo lo que ya he escrito sobre las anteriores novelas y constato, una vez más, que César Pérez Gellida, sin dejar de sorprendernos nunca, se mantiene fiel a las señas de identidad con las que ha conseguido un estilo propio inconfundible con el que sitúa a sus lectores en el núcleo de la trama gracias a una prosa audiovisual con la que proyecta imágenes, especialmente en las escenas de acción que nos hace vivir, y con la que nos hace navegar por temas tan complejos como lo ha sido para mí el metaverso, ese mundo virtual que con conceptos de física teórica el autor ha intentado hacernos tangible. Me ha supuesto todo un reto adentrarme en ese universo, son nociones que me resultan realmente complicadas de entender y que solo con la dosificación del que ha debido ser un exhaustivo proceso de documentación ha conseguido el autor que me hiciera una idea general y más que suficiente de lo que nos está contando, así que no os asustéis porque aunque Konets no es una novela fácil, me atrevería incluso a decir que es una novela arriesgada, hasta las partes más densas de la lectura, que realmente son pocas, las disfrutaréis como las he disfrutado yo.

Konets es una novela escrita a ritmo de thriller y como tal una vez que empiezas a leer es realmente difícil encontrar el momento de parar, aunque solo sea para dormir un rato y hacer algo de vida fuera del universo gellidista. Este ritmo, que por momentos se torna trepidante, no impide que el autor vuelva a demostrar su capacidad para crear grandes personajes y en esta nueva novela nos ofrece uno de los mejores, Olek Opiozcenek, al que conoceremos en la adolescencia, esa etapa trascendental en la vida en la que tantas bases se sientan, y con el que viajaremos hasta su madurez, esa otra etapa en la que somos el producto de aquellas bases y de nuestras decisiones. Un personaje con una evolución coherente que el autor ha sabido plasmar de tal forma que como lectora me he sentido acompañando a Olek, personaje poliédrico donde los haya, sufriendo con él y viajando del amor al odio y viceversa cada vez que una de sus muchas aristas me arañaban o acariciaban.

Konets es pura ambición literaria y con ella, demostrando cuánto ha crecido como autor, César Pérez Gellida hace gala de una capacidad narrativa indiscutible no solo porque engarza con naturalidad todas sus novelas anteriores y da respuesta a incógnitas que pudieron quedarnos, sino principalmente porque como lectores nos lleva por donde quiere y nos crea la ilusión de tenerlo todo controlado para en cualquier momento dar un giro inesperado y sorprendente que relega a un puro espejismo el control que creíamos tener sobre los detalles y es que no en vano son muchas las novelas que llevamos a nuestras espaldas y yo al menos me enfrento a las suyas con la firme intención de que no vuelva a colármela. Nada más lejos de la realidad. Me la cuela de nuevo y lo hará mil veces más. ¿Sabéis que es el autor que más tacos e insultos, siempre desde el cariño, me arranca conforme leo?

Memento mori, Dies irae, Consummatum est, Khimera, Sarna con gusto, Cuchillo de palo y A grandes males, y todos los grandes personajes que en ellas vivieron y que tanto me hicieron sentir y sufrir no podían tener mejor colofón que Konets, con un desenlace colosal que me dejó sin aliento. César Pérez Gellida ya ha escrito de su puño y letra, o tecla, la palabra fin. Yo necesito unos días más para despedirme de estos intensos cuatro años.

Ficha técnica