28 de abril de 2017

No soy un monstruo - Carme Chaparro


Para no ser lectora habitual ni de premios ni de libros escritos por personas conocidas de la televisión, últimamente estoy dejando de lado mis prejuicios y animándome con estas lecturas. En esta ocasión ha sido el Premio Primavera 2017 el que ha ocupado mis días lectores de Semana Santa en la orilla del mar. Hoy os hablo de No soy un monstruo.

Sinopsis


Si hay algo peor que una pesadilla es que esa pesadilla se repita. Y entre nuestros peores sueños, los de todos, pocos producen más angustia que un niño desaparezca sin dejar rastro.

Eso es precisamente lo que ocurre al principio de esta novela: en un centro comercial, en medio del bullicio de una tarde de compras, un depredador acecha, eligiendo la presa que está a punto de arrebatar. Esas pocas líneas, esos minutos de espera, serán los últimos instantes de paz para los protagonistas de una historia a la que los calificativos comunes, «trepidante», «imposible de soltar», «sorprendente», le quedan cortos, muy cortos.

Porque lo que hace Carme Chaparro en No soy un monstruo, su primera novela, es llevar al límite a sus personajes y a sus lectores. Y ni ellos ni nosotros saldremos indemnes de esta prueba. Compruébenlo.

Mi opinión


Un centro comercial lleno de gente, le quitas la vista de encima a tu hijo solo un momento y ya está. El niño ha desaparecido. La peor pesadilla de cualquier padre hecha realidad. La inspectora Ana Arén será la encargada de la investigación de esta desaparición que recuerda demasiado a otra acontecida un par de años atrás y que conmocionó a la opinión pública. Un caso que Ana Arén no pudo resolver. La periodista Inés Grau cubrió entonces la noticia y de nuevo recibirá el encargo de la cadena de televisión para la que trabaja.

Con una narración cronológica lineal, con algún salto al pasado para completar la biografía de los protagonistas, la autora nos ofrece varios puntos de vista en torno a la investigación y todo lo que se desarrolla a su alrededor, de forma que el lector tendrá una visión global de todo lo que acontece. Cada capítulo viene encabezado por el nombre del personaje en el cual se centra la narración y se combinan dos voces narrativas que se alternan entre la primera persona, para los capítulos desde el punto de vista de Inés, y la tercera persona para el resto. En ambos casos la prosa de Carme Chaparro es sencilla y cuidada, con un buen equilibrio entre narración y diálogo y primando siempre el aspecto más visual de modo que en todo momento el lector se sentirá inmerso en los escenarios y partícipe de los hechos narrados.

Se intercalan con la trama principal otras subtramas a través de las cuales la autora toca temas como la pérdida, la culpabilidad, la maternidad, el mundo de la televisión, el qué se cuece detrás de una noticia y la parte más metaliteraria de la novela y es que una de sus protagonistas, Inés, además de ser periodista también es escritora. Todo ello enriquece la lectura, aunque en determinados casos tienen un  peso excesivo que no aporta nada a la trama principal, como es el caso de la historia familiar de la inspectora Ana Arén que si bien resulta importante conocer qué ocurrió con su padre ya que ello ayuda a trazar el perfil del personaje, no lo es remontarnos hasta el pasado de su bisabuela Paulina con una detallada y extensa información del todo innecesaria.

Me ha gustado leer No soy un monstruo y me ha tenido totalmente atrapada, es una de esas novelas que no puedes parar de leer, a pesar de que en el libro existen claros errores típicos de una primera novela, como lo es el apuntado en el párrafo anterior, y como lo son las repeticiones de información tanto de descripciones de escenarios ya conocidos por el lector puesto que han sido presentados con anterioridad, como de datos relativos al programa neuroQWERTY, fundamental en la resolución del caso, y que la autora nos explica en más de una ocasión. Muy interesante por cierto este programa que se encarga de estudiar la forma en la que tecleamos con el fin de desarrollar un algoritmo que ayude a la detección temprana de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y en el que puede participar cualquier persona.

Por otro lado, se aprecian ciertos valles en la tensión narrativa que directamente afectan al ritmo de la novela. La presentación de la trama es muy potente, pero excesivamente larga. Un niño desaparecido es un reclamo en sí mismo para el lector ávido de lecturas absorbentes, pero a la autora le cuesta entrar en el nudo de la narración. A pesar de ello, una vez nos encontramos en él se gana en agilidad y la lectura se torna trepidante con numerosos giros sorprendentes, pero nunca descabellados, y transmitiendo al lector la angustia de una carrera contrarreloj, en la que cada minuto cuenta a la hora de encontrar con vida al niño desaparecido. Con una creciente ansiedad Carme Chaparro nos conduce hasta un desenlace impecable que, si bien no me resultó del todo sorprendente, es un gran final tanto por la elección del culpable como por las motivaciones razonables que se dan.

Los personajes de No soy un monstruo son muy numerosos, aunque son Ana e Inés las que destacan tanto por su importancia en la trama como por el trazado que de ellas nos ofrece la autora presentándose ambas con sus luces y sus sombras, lo que dota a las protagonistas de realismo y naturalidad y las hace cercanas al lector. A través de ellas Carme Chaparro nos presenta las dos vertientes de un hecho delictivo como el acontecido que moviliza a la opinión pública, cómo se conjuga la investigación con la información y nos habla de cómo son las relaciones entre prensa y policía cuando se está investigando un caso. No se descuida tampoco el perfil de los secundarios que aunque lógicamente no se encuentran tan desarrollados como las protagonistas, sí lo están en la medida suficiente para que nos resulten creíbles. Subyace tras el perfil de todos ellos la idea del cómo somos cara a los demás y qué hay dentro de nosotros que pueda salir al exterior siempre que se den las circunstancias adecuadas para ello. Cuál es ese monstruo que quizá todos llevemos dentro y qué se necesita para que él tome el mando.

En definitiva, No soy un monstruo es una novela que invita continuamente al lector a caer en la trampa mortal de un capítulo más y lo dejo. Una de esas novelas que se te pegan a las manos y que no puedes soltar, con un ritmo que aumenta conforme avanzamos en la lectura.

Ficha técnica

26 de abril de 2017

La biblioteca de los libros rechazados - David Foenkinos


No puedo resistirme ni a las portadas llamativas ni a los títulos curiosos así que pasando por alto que La delicadeza de David Foenkinos lleva años durmiendo el sueño de los justos en mis estanterías, caí rendida nada más ver la novela de la que os hablo hoy, La biblioteca de los libros rechazados.


Sinopsis

En Crozon (Bretaña), un bibliotecario decide albergar todos los manuscritos que han sido rechazados por los editores. Estando de vacaciones en la localidad bretona, una joven editora y su marido escritor visitan la biblioteca de los libros rechazados y encuentran en ella una obra maestra: Las últimas horas de una historia de amor, novela escrita por un tal Henri Pick, fallecido dos años antes.

Pick regentaba, junto a su viuda Madeleine, una pizzería, y según ella nunca leyó un solo libro y mucho menos escribió nada que no fuera la lista de la compra. ¿Tenía el autor una vida secreta?

Rodeado de un gran misterio, el libro triunfa en las librerías, provoca efectos sorprendentes en el mundo editorial y cambia el destino de muchas personas, especialmente el de Jean-Michel Rouche, un periodista obstinado que duda de la versión oficial de los hechos. ¿Y si esta publicación no es más que un cuidado plan de marketing?


Mi opinión

En un pequeño pueblo de Bretaña Jean-Pierre Gourvec, el bibliotecario, decide almacenar aquellos manuscritos que han sido rechazados por las editoriales y que nunca llegarán al público. Cuando Delphine, una joven editora residente en París pero originaria de ese pueblo, decide pasar unos días allí junto a su pareja, escritor de escaso éxito, lo último que espera es encontrar en esa curiosa biblioteca una obra maestra: Las últimas horas de una historia de amor, una novela escrita por Henri Pick, fallecido unos años antes y que regentó la pizzería de la localidad junto a su mujer, según la cual su marido nunca leyó un solo libro y mucho menos escribió una línea. Rodeado de misterio el libro se publica y resulta ser el mayor éxito editorial de los últimos años cambiando la vida de muchas personas.

La biblioteca de los libros rechazados es una novela que rebosa amor por la literatura y las palabras a la par que realiza una velada crítica al mundo editorial y las claves del éxito literario. Aunando misterio con toques de humor y romanticismo David Foenkinos construye una historia sobre el poder de los libros mostrando cómo la publicación del manuscrito hallado cambia la vida de los personajes que se pasean por las páginas de la novela. Personajes trazados con acierto que se nos presentan en una búsqueda constante de sí mismos, de su lugar en el  mundo. Este es el caso especialmente de Jean-Michel Rouche, un crítico literario caído en desgracia que está convencido de que algo se esconde detrás de la autoría del libro y encuentra en esta investigación una forma de recuperar no solo el nombre que un día tuvo en el mundo de la crítica literaria, sino principalmente la ilusión.

La publicación de Las últimas horas de una historia de amor hace que la vida de muchas personas destinadas a no conocerse jamás se entrecruce y se establezcan relaciones y nazcan emociones y sentimientos entre ellos, o en su relación con la literatura, que jamás habrían imaginado y es aquí donde reside la magia de La biblioteca de los libros rechazados porque a los lectores nos interesan no solo los libros, sino las historias que hay tras ellos. Y para mostrarnos esas historias David Foenkinos echa mano de grandes dosis de ironía denunciando las estrategias de marketing y la creación de fenómenos literarios. Editores, agentes, críticos y por supuesto autores son objeto de análisis y crítica haciendo gala el autor de un sentido del humor no exento de cierto toque cruel.

En definitiva, La biblioteca de los libros rechazados es una novela original, ingeniosa y divertida que mezclando misterio y metaliteratura en perfecto maridaje nos habla del amor a la literatura y del poder de los libros para cambiar vidas.


25 de abril de 2017

Ganadores de Azul de medianoche


Ya tenemos a los ganadores del sorteo que gracias a Duomo Ediciones organicé para celebrar el pasado Día del Libro y los afortunados son...


a Rafflecopter giveaway


¡Felicidades a ambas! Enviadme vuestros datos postales a entremislibrosyo@gmail.com para que pueda hacérselos llegar a la editorial.

Muchísimas gracias a todos por participar.

24 de abril de 2017

Esta semana leo... #187

Esta semana continúo leyendo Las ventanas del cielo de Gonzalo Giner, no voy a negar que me está costando un poco porque por ahora prima más el género de aventuras, que yo no suelo disfrutar demasiado, que el histórico y el aspecto artístico que yo esperaba así que voy un poco lenta.

Leeré también, a partir del martes o miércoles, El extraño verano de Tom Harvey de Mikel Santiago, su nueva novela que se publicará el próximo 3 de mayo.

Y vosotros ¿qué leéis?

22 de abril de 2017

Ganador Como fuego en el hielo de Luz Gabás


No hay que esperar más para conocedor al suertudo que ha ganado un ejemplar de Como fuego en el hielo de Luz Gabás y es… 

a Rafflecopter giveaway

¡Felicidades Marisa! Envíame tus datos postales y número de teléfono móvil en un plazo de 48 horas a entremislibrosyo@gmail.com para que se los haga llegar a la editorial.

A los que no habéis tenido suerte aquí recordad que podéis haber sido afortunados en alguno de los otros blogs organizadores:


Gracias a todos por participar.


21 de abril de 2017

La rueda del olvido - Cari Ariño


Hace un par de años me quedé con ganas de leer El latido del tiempo de Cari Ariño que tan buenas opiniones cosechó. Al final entre unas cosas y otras, principalmente la llegada de otros libros, se fue quedando atrás y ni siquiera me hice con él así que cuando vi que la autora publicaba nuevo libro decidí lanzarme inmediatamente a por él y que no me ocurriera lo mismo. Hoy os hablo de La rueda del olvido.


Sinopsis

La rueda del olvido es un emotivo relato cuyos protagonistas principales, Alicia y Bautista, buscan el equilibrio en sus vidas. El descubrimiento de un retrato en una novela de Isaac Asimov marcará el encuentro entre ellos.

A lo largo de sus páginas, el lector encontrará dos historias paralelas conectadas por el presente de Alicia, una joven que acaba de sufrir un profundo desengaño sentimental, y Bautista, un exiliado en Francia tras la guerra civil española que, contra su voluntad, rememora el pasado.

Como nexo entre ambos, un anarquista desaparecido, Biel y un amor en el horizonte, Julien.

El olvido y el dolor serán el cuchillo de hielo que apagará el fuego del amor.

Y la esperanza, una chispa remota que lucha por encender la llama.


 Mi opinión

Alicia renunció a su sueño de ser reportera fotográfica por estar Javier, el mismo que unos días antes de la boda la abandona casi a los pies del altar. Hundida y con el corazón hecho mil pedazos decide retomar su idea de realizar un trabajo sobre los exiliados españoles tras la Guerra Civil, los exiliados como su abuelo Biel, que marchó a Francia y nunca volvió, muriendo allí durante la Segunda Guerra Mundial.

Así comienza una novela que a través de dos hilos temporales nos narrará tanto lo que Alicia está viviendo en la actualidad (2005), como la infancia y juventud de Biel. Una juventud marcada por su militancia anarquista y por su participación en la guerra que asoló nuestro país y que terminó con tantos exiliados que tuvieron que huir para comenzar una nueva vida en otro país que no los criminalizase por sus ideas políticas. Con un narrador omnisciente en tercera persona el mayor peso de la narración se contiene en la parte histórica en la que la autora intenta presentar al lector tanto el clima social prebélico, como el conflicto en sí mismo y muy especialmente las diferencias y disputas entre las distintas facciones políticas que conformaban el bando republicano. Va más allá y nos narra cómo fueron recibidos los exiliados en Francia, un país que se vio sobrepasado por la cantidad de refugiados que pasaron la frontera y que no quiso o no supo cómo manejar esa difícil situación.

Una historia sin duda fascinante. De sobra sabéis que la Guerra Civil y la posguerra es uno de mis períodos favoritos en literatura y por lo general son lecturas que disfruto inmensamente, pero no ha sido el caso de La rueda del olvido. Mi impresión es que la autora, teniendo una historia tan potente entre las manos, se queda en la superficie de la misma quizá con la intención de aligerar la novela y de hacerla más cercana a todo tipo de lectores, incluso a aquellos que huyen de estos temas, pero a mí sinceramente se me ha quedado muy corta, demasiado pasar de un hecho a otro sin profundizar en casi nada y de una forma un tanto brusca, como si quisiera contar mucho en poco tiempo.

Tampoco la historia que se desarrolla en la actualidad y que protagonizan Alicia y Baptiste, un exiliado de tantos que nunca volvieron a España, me ha convencido. En primer lugar porque parte de un hecho tan casual que cuesta darle credibilidad, lo que hace que la trama de esta parte no se sostenga ni en el inicio ni en el desarrollo, que se produce a una velocidad casi de vértigo teniendo en cuenta los temas tan peliagudos que trata, para terminar y darlo por zanjado de una forma tan abrupta que tenía la sensación de haberme perdido algo durante la lectura.

Sin duda lo mejor de la novela es la facilidad de lectura de la misma. Las páginas fluyen y la prosa de Cari Ariño es sencilla y cuidada. En cuanto a la construcción de personajes destaca la figura de Biel a quien conocemos desde niño. Con una infancia marcada por la desgracia, el niño siempre rebelde se convertirá en un joven que rápidamente se contagia de las ideas revolucionarias que empiezan a tomar las calles de Barcelona. Imbuido por el idealismo de unas ideas anarquistas con las que comulga con una fe ciega, Biel es un personaje que irá evolucionando y madurando a causa de los golpes que le da la vida, consiguiendo de esta forma la autora construir un protagonista con el que no siempre se podrá estar de acuerdo, pero que sin duda alguna es sólido y realista en cuanto a cómo cambian sus ideas y su forma de ver las cosas según la vida le va demostrando que no a todo el mundo le mueven las ideas puras, sino que son otros los intereses que manejan el mundo. Tal es la fuerza de este personaje que el resto sencillamente queda eclipsado.

En definitiva, La rueda del olvido es una novela entretenida y de fácil lectura en la que a mí me ha faltado que ahondara en el tema principal que trata.


19 de abril de 2017

Cuando aparecen los hombres - Marian Izaguirre


Hay autores a los que no me resisto y tengo que leer en cuanto tienen una nueva publicación en el mercado. Esto me ocurre con Marian Izaguirre de quien ya me conquistó con La vida cuando era nuestra y Los pasos que nos separan, dos libros fantásticos con dos títulos maravillosos, ya conocéis mi fetichismo por un buen título. Y otro, de lo más atrayente, es el que os traigo hoy: Cuando aparecen los hombres.


Sinopsis

 Si veis a un hombre mayor haciendo preguntas indiscretas, que nadie se sorprenda. Su nombre es Philippe, y hace años era maestro de esgrima en Perpiñán. Ahora dedica su tiempo a una búsqueda que se ha vuelto obsesiva: quiere saber qué fue de Teresa Mendieta, una alumna muy hábil con el florete, pero torpe a la hora de gobernar sus sentimientos.

Philippe investiga, y poco a poco va entregando al lector un retrato de Teresa en que los datos reales y la imaginación van de la mano: esa mujer hermosa y distante vivía sola en un caserón cerca de la Costa Brava; por su mente desfilaban los días de infancia al lado de su madre Ángela, un ser hermoso y siempre dispuesto para el amor, y en un armario escondía una vieja caja de dulce de membrillo llena de cartas y recetas escritas a principios del siglo XX por una pariente lejana de nombre Elizabeth.

¿Dónde está ahora Teresa? Es fácil imaginarla cabizbaja, leyendo esas viejas cartas de Elizabeth, recordando a Ángela y sus locuras, pero hay un nudo oscuro que une a estas tres mujeres, y solo lo soltaremos cuando esta espléndida novela de Marian Izaguirre llegue a su punto final.


Mi opinión

Cuando aparecen los hombres es el libro de Teresa Mendieta. Y también de Elisabeth Babel, aunque de Teresa la separen 100 años de distancia. Y es también la novela de Ángela, madre de Teresa, un espíritu libre que marcará para siempre la vida de su hija. Pero si algo tienen en común estas mujeres, además de un hogar, son los hombres que lo cambian todo cuando aparecen y así, aun no siendo los grandes personajes de esta novela, son tan necesarios que sin ellos la vida de todas ellas habría sido muy distinta. Con ellas viajaremos de Bilbao a la Costa Brava y de la Costa Brava hasta Perpiñán. Con ellas viviremos desde los inicios del siglo XX hasta la época actual, décadas de exploración en los profundos cambios que experimenta la sociedad y, por ende, el papel de la mujer en ella. Y los sentimientos… ¿cambian? ¿Cambian las emociones? ¿Cambia la soledad? ¿Cambiamos nosotras cuando, a lo largo de los años, aparecen los hombres?

"Cuando aparecen los hombres en nuestras vidas, algo se erosiona. Sí, cuando ellos aparecen, nosotras tenemos que cambiar tanto que empezamos a desaparecer. Al menos, las nosotras que éramos antes"

Cuando aparecen los hombres es una novela magnífica, una novela que solo puedo calificar de maravillosa. Marian Izaguirre posee una prosa elegante, detallista y muy cuidada con la que es muy fácil avanzar en la lectura a pesar de tener su estructura cierta complejidad, con numerosos saltos entre el presente y el pasado, con distintas voces narrativas e incluso con distintos géneros ya que para contarnos la vida de Elizabeth entra de lleno en el género epistolar y será a través de sus numerosas cartas cómo el lector, y Teresa, conocerá la vida de esta mujer adelantada a su tiempo. Con estos ingredientes la autora construye una novela en la que los saltos en el tiempo se suceden sin fisuras y con naturalidad, permitiendo al lector mantener sin confusiones el hilo narrativo y dándole acceso a todos los aspectos y vivencias que conforman a unos personajes que se nos presentan con un minucioso trazado psicológico que nos permite conocerlos en profundidad y sentirlos como personas de carne y hueso que traspasan el papel.

Una narración llena de delicadeza para hablarnos sobre la construcción de nuestra identidad, sobre la dificultad de avanzar en la vida cuando ni uno mismo sabe quién es y arrastra el peso de una culpa que quizá no es tal, pero que se vive como el mayor de los lastres, como un dolor insuperable, y aun así se continúa viviendo. Cuando aparecen los hombres es una novela sobre mujeres, que no para mujeres. Mujeres fuertes y sus hombres, aquellos que fueron primeros amores que quedaron para siempre en el recuerdo, aquellos amantes que no dejaron más huella que el de unas sábanas revueltas y aquellos hombres ideales que quizá han llegado demasiado a tarde.

Resulta tan difícil hablar de un libro cuando en él se entra de lleno en el mundo de las emociones, de los miedos, de los sueños rotos… Cuando un libro te conquista poco a poco, cuando te mece con la fluidez de una morosidad dulce, cuando te desgrana una cotidianidad que, lejos de ser anodina, te muestra la vida en toda su riqueza hasta que te das cuenta de que has sido definitivamente seducida por una narración que te ha atrapado y te ha desembocado hacia un final maravilloso, perfecto. Un final en el que aun queriendo saber más el lector es consciente de que hay cosas que es mejor dejarlas así.

Todos los que habéis llegado hasta aquí ya tenéis claro que Cuando aparecen los hombres ha sido una lectura maravillosa. Una novela compleja en su fondo para el lector que quiera llegar a él y no quedarse en la superficie de una historia, o de tres historias que conforman una sola, que leída como una mera sucesión de hechos probablemente resultaría decepcionante para el lector ávido de intriga y de acontecimientos. Una lectura con un marcado carácter intimista y reflexivo que para mí es, sin duda alguna, la mejor novela de Marian Izaguirre.



17 de abril de 2017

Esta semana leo... #186

Lunes festivo en algunos lugares pero no para mí que ayer me di una paliza tal conduciendo que ni el sueño reparador de esta noche ha conseguido que me recupere así que comienzo la semana muy cansada.

Durante los días de descanso cambié un poco mis planes lectores y aunque efectivamente comencé Las ventanas del cielo de Gonzalo Giner, el grosor del libro rápidamente me disuadió de llevármelo a la playa así que el que leí finalmente fue No soy un monstruo de Carme Chaparro. Por lo tanto continuo esta semana con Gonzalo Giner y lo combinaré con Círculos de Manuel Ríos San Martín, a quien hace poco pude conocer en un encuentro tal y como os conté hace unos días aquí y me dejó con muchísimas ganas de ponerme con la novela.

Y vosotros ¿qué leéis?

14 de abril de 2017

Encuentro con Manuel Ríos San Martín

Hace unas semanas tuve la oportunidad de asistir a un encuentro con Manuel Ríos San Martín, autor de Círculos y con su editor. En la sede en Madrid de Penguin Random House nos dimos cita unos cuantos blogueros un viernes por la tarde dispuestos a conocer todo lo posible, sin spoilers por supuesto, sobre una novela que no deja indiferente a nadie. Como sabéis yo aún no la he leído y os aseguro que si mis expectativas ya estaban altas, tras la charla con el autor y con aquellos que ya han sido conquistados por el libro, actualmente las tengo por las nubes y no tardaré mucho en ponerme con él.

Manuel comenzó contándonos que es guionista, sobre todo de series de televisión aunque también ha hecho algo de cine, desde hace más de veinte años y Círculos es su primera novela. En ella ha querido contar algo del mundo de televisión porque aunque afortunadamente en la actualidad no está ocurriendo lo que se narra en el libro, quizá es posible que sea el sitio hacia el que nos dirigimos si tomamos como base la fascinación por el morbo de lo que sucede en la pantalla, ese quedarte pegado a la televisión observando hechos dramáticos y criticando a quien los emite, pero siendo incapaces de cambiar de canal.

La idea Círculos surgió hace muchos años. A finales de los 80 y principios de los 90, cuando estudiaba Ciencias de la Información, una tendencia tanto en el mundo del cómic como en el de la televisión, con series como Max Headroom, empezaba a abrirse paso con una sensación de que algo iba a pasar. En esa época Manuel Ríos San Martín realizó un corto ya titulado Círculos y un primer relato que años después han sido la base de la novela actual. Una novela con un comienzo impactante: en el transcurso de la prueba final de un concurso televisivo un concursante es devorado en directo por dos tiburones. Inmediatamente se convierte en trending topic, todo el mundo habla de ello.

Hace dos años tenía la novela en su primera versión terminada, pero no se veía yendo de una editorial a otra buscando quien lo publicara ya que no tenía relación alguna con el mundo editorial. De ahí surgió la idea de crear una página web para ponerla a la venta exclusivamente allí. Convocó una rueda de prensa con bastante difusión y campañas tanto en Facebook como en Twitter. A raíz de aquello desde PRH se pusieron en contacto con él, precisamente a través de Facebook, para pedirle leer la novela. Así fue como empezó a trabajar con la editorial y como ha llegado Círculos a nuestras manos tal y como la conocemos ahora, con unas ochenta o noventa páginas más de las que tenía al principio. En esos meses se trabajaron diversos aspectos como la parte de investigación, que está más hilada, y tuvo también ocasión de dejarle la novela a una amiga psicóloga clínica que le proporcionó mucho material con el que enriquecer a sus personajes.


 Aunque Círculos está concebida para entenderse perfectamente como novela, el lector que quiera más dispone de una página web con fotos, videos y muchísimo más material, incluso una zona privada con información más delicada con las webs que el autor utilizó para documentarse, algunas cuyos links ya no funcionan ya que han sido retiradas por su contenido violento. De hecho el autor considera que no es una novela para todo el mundo, su contenido es duro y precisa de un  público adulto y que sobre todo haya leído bastante ya que su intención era hacer lo que no le está permitido en los guiones televisivos donde todo es mucho más amable.

En cuanto a su método de trabajo admite estructurar mucho, desde el principio supo que tendría cinco grandes capítulos, pero cuando llegó al final siguió escribiendo sin saber por qué y así nació el epílogo que cierra Círculos y que de alguna forma da un cierto sentido a la dureza que tiene toda la novela. Cree que en Círculos hay un riesgo que él decidió asumir y es que los capítulos son largos y por lo general triunfan más las novelas con capítulos cortos ya que tienen un efecto psicológico que incita a seguir leyendo. Dudó mucho entre utilizar el presente o el pasado para narrar la acción y fue combinando capítulos para finalmente decidirse por el presente ya que para el lector debe parecer que todo está ocurriendo en ese momento y así generar en él una tensión y un estrés que se pierde con el uso del tiempo pasado que parece indicar algo que te están contando, pero no estás viviendo. Lo que sí tuvo claro desde el principio era que no situaría la acción en España para evitar comparaciones con cadenas de televisión nacionales.

Hablando del auge de los guionistas que se pasan a la novela y comparando ambas actividades, considera que en la novela tiene muchísima más libertad para contar lo que quiere ya que cuando se hace un guión tienes que atenerte a los condicionantes de la cadena y las audiencias principalmente. A favor de los guionistas que escriben novelas se dice que cumplen plazos, aceptan mejor las sugerencias editoriales y estructuran mucho el relato con una dinámica muy clara de avance, con una visión global que facilita la lectura. Cree además que todos los guionistas tienen historias que no se compran ni en la televisión ni en el cine y que se quedan en nada si no se convierten en novela.

Un encuentro realmente agradable que como siempre terminó con las firmas, las dedicatorias y las fotos. Desde aquí agradecer a la editorial su invitación y a Manuel su buena disposición para charlar con nosotros. ¿Habéis leído ya Círculo? Yo no y la verdad es que no sé a qué espero, muy pronto os contaré. 

11 de abril de 2017

La chica de antes - J.P. Delaney


No me lo pensé dos veces cuando me ofrecieron la lectura de esta novela, en un primer vistazo vi que tenía todos los ingredientes de los libros que suelo devorar y no me equivocaba, cuarenta y ocho horas ha durado en mis manos. Hoy os hablo de La chica de antes.


Sinopsis

Por favor, haga una lista con todas las posesiones
que considere imprescindibles en su vida:
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Es una casa espectacular. Elegante, minimalista. Toda ella respira buen gusto y serenidad. Justo el lugar que Jane estaba buscando para empezar de cero y ser feliz.

Aunque lo extraordinario es que se la ofrecen por un alquiler irrisorio. Solo tiene que completar un peculiar formulario de solicitud y aceptar sin condiciones las reglas impuestas por su propietario y creador, un enigmático arquitecto.

Al poco de instalarse, Jane descubre que algo le pasó allí a la inquilina anterior, Emma. Y empieza a preguntarse si no estará repitiendo las mismas elecciones, los mismos errores, las mismas sospechas que la chica de antes.

¿Qué estás dispuesto a aceptar para poseer lo que nunca imaginaste?


Mi opinión

 Una casa fuera de lo común, muy avanzada tecnológicamente hablando, con un diseño que deja con la boca abierta, segura, cómoda, en un buen barrio y con un alquiler muy asequible. ¿Cuál es la pega? Su dueño, el arquitecto que la diseñó, o mejor dicho las normas, algunas delirantes, que impone a quien quiera vivir allí: ni cojines, ni alfombras, ni libros, ni revistas, ni niños… Un clausulado que espantaría al más templado, pero que Kate y Jane, con tres años de diferencia, deciden aceptar.

Saltando entre el presente y el pasado, con capítulos alternos para cada hilo temporal con su respectiva protagonista como narradora, J.P. Delaney desgrana dos historias paralelas con un punto en común, esa fantástica casa que poco a poco, conforme avanza la lectura, se va volviendo claustrofóbica tanto para sus habitantes como para esta lectora. Pero no es esto lo único que une a las dos protagonistas porque tanto Kate como Jane llegan a Folgate Street, 1 arrastrando pesadas cargas del pasado que no las dejan avanzar y ven este cambio de domicilio como el comienzo de una nueva vida, como una segunda oportunidad que no van a desaprovechar.

La chica de antes genera inquietud y ansiedad en el lector desde las primeras páginas porque nada puede ser tan perfecto y los continuos saltos entre el antes y el después, entre Kate y Jane, con sus paralelismos y sus diferencias, fueron tejiendo una tela de araña en la que irremediablemente quedé atrapada. Una lectura adictiva que con una narración en primera persona te introduce en la historia de dos mujeres muy distintas entre sí que con una diferencia de tres años están viviendo los mismos momentos. Lejos de resultarme reiterativa esta repetición de hechos, con incluso las mismas palabras, me ha parecido un recurso muy interesante del autor para mostrar cómo ante una situación idéntica, las reacciones son totalmente opuestas y, por lo tanto, también sus consecuencias. Sirve también esta reiteración para terminar de dibujar de forma indirecta el perfil obsesivo, perfeccionista y controlador del protagonista masculino de la novela y dueño de la casa, Edward Monkford.

Y es que si algo me ha gustado de La chica de antes han sido precisamente sus personajes perfectamente perfilados, muy lejos de lo que suele ser habitual en el género, consiguiendo el autor que aun no compartiendo sus decisiones podamos entenderlas ya que a través del dibujo que hace de las protagonistas nos mete en su piel y en su psiquis, aunque en todo momento nos preguntaremos si las conocemos tanto como creemos. De Kate y Jane nos haremos una idea rápidamente y conforme avanzamos en la lectura sus perfiles irán evolucionando, mostrándose poco a poco al lector, especialmente en el caso de Kate que me ha parecido uno de esos personajes que traspasan el papel, sorprendiéndome en cada capítulo. Destaca también la recreación de atmósferas viviendo el lector con la misma angustia e incertidumbre con la que conviven sus protagonistas y sintiendo en todo momento cómo la casa irradia la presencia controladora y obsesiva de su dueño, una casa que termina convirtiéndose en un personaje más de la novela.

La chica de antes es uno de esos libros en los que sabes desde el primer momento que algo ha ocurrido y que algo más va a ocurrir, lo que te impele a leer de forma casi compulsiva convirtiéndose en un auténtico pasapáginas en el que no puedes dar nada por hecho. Esta necesidad de saber, unida a capítulos cortos y a la abundancia de diálogos, hacen que la novela prácticamente se lea sola mientras crece una sensación de desasosiego tal que no dejas de hacer conjeturas intentando anticiparte a un desenlace que me ha dejado totalmente satisfecha, aunque bien es cierto que no es difícilmente deducible. No cabe duda que el autor maneja con soltura la tensión narrativa que va aumentando página a página desvelando secretos que salen a la luz cuando el lector cree tener más o menos encauzada cualquier teoría que haya dado por buena mientras pasado y presente se entrelazan.

En definitiva La chica de antes es una novela muy adictiva, ágil y realmente entretenida. Una trama original y perturbadora,  impecablemente desarrollada con una importante carga de suspense y con unos personajes muy bien perfilados que no dudo en recomendaros si buscáis unas cuantas horas de lectura sin poder parar.


10 de abril de 2017

Esta semana leo... #185

Comienzo esta semana tan corta laboralmente hablando leyendo La rueda del olvido de Cari Ariño. Esta será la novela que se vendrá conmigo unos días de descanso junto con Las ventanas del cielo de Gonzalo Giner, a mis ganas de volver a la novela histórica se une el hecho de que tiene muchas páginas y así no caigo en tentaciones de cargar con muchos libros que es lo que suele pasarme cuando me voy unos días fuera.

Disfrutad de estos días de descanso, yo os prometo que entre atasco y atasco lo haré así que me tendréis un poco perdida estos días.

Y vosotros ¿qué leéis?


9 de abril de 2017

Encuentro con Roberto Santiago

Hace unos días tuve la oportunidad de asistir a un encuentro con Roberto Santiago para charlar con él sobre su novela Ana, un thriller judicial del que os hablé esta misma semana.

Roberto comenzó contándonos que en un principio la novela se titulaba La buena sangre, haciendo referencia al vínculo sanguíneo que une a Ana, la protagonista, con su hermano, el otro gran protagonista de la novela aun ausente.  Pero ¿cómo nació esta novela? En el verano de 2015 Planeta se puso en contacto con él. Tras finalizar una reunión con dos de sus editores no quedó muy claro cómo terminaría el asunto, ellos le proponían algo de corte juvenil cuando a Roberto le asaltó el recuerdo de unos relatos que durante mucho tiempo estuvo escribiendo, unos relatos sobre Ana sin saber que era ella y lo tuvo claro en ese momento, escribiría un thriller judicial y la protagonista sería esa mujer que se enfrentaría contra algo, ya vería el qué. Solo quedaba encerrarse a escribir.

Preguntado por su metodología de trabajo, Roberto Santiago echa mano de uno de sus profesores en la Escuela de Letras, Juan José Millás, para contarnos que hay dos tipos de escritores, los que escriben con mapa y los que escriben con brújula. Los primeros son aquellos que lo saben todo desde el principio, una ruta trazada de la que no se salen; mientras que los segundos son los que, como él mismo, saben hacia dónde van, pero desconocen cómo llegarán hasta la meta, por lo que teniendo claros solo dos conceptos, abogada y juicio, cada página de Ana le iba descubriendo lo que ocurría de forma que en todo momento se sentía al borde un abismo. Una forma de escribir así implica necesariamente una importante labor posterior de revisión y corrección. Nos cuenta también que normalmente escribe en su casa, pero no tiene manías especiales y prácticamente puede escribir en cualquier lugar y se impone una autodisciplina: escribir todos los días, pase lo que pase y sea lo que sea, aunque luego tenga que desechar lo escrito.


Roberto Santiago tenía un trabajo de documentación previo sobre el todo lo que rodea al mundo del juego como son los prestamistas, las partidas clandestinas, los corredores de apuestas, las partidas privadas dentro de los casinos… Una documentación que se convirtió en una vivencia personal en la que el autor conoció de primera mano muchos de los casos y de las situaciones que se cuentan en la novela. Un mundo terrible que está muy cerca de nosotros y sobre el que casi no se ha escrito nada. Importante ha sido también la labor de documentación para que la parte jurídica fuera fiel a nuestro sistema judicial. Roberto no solo asistió a numerosos juicios, sino que contó con la ayuda de dos abogados que le asesoraron en las distintas fases de los procedimientos.

No sabe si Ana tendrá una continuación, a él le gustaría porque tiene muchas más cosas que contar de ella, muchos más casos, su vida personal… pero primero hay que ver cuál es la acogida de los lectores. Lo que sí se sabe ya es que habrá una película y en este aspecto todos los asistentes estuvimos de acuerdo, una película se quedará corta para contar todo lo que sucede en la novela y sería mejor una serie de televisión.

Y así transcurrió una tarde muy agradable que como siempre terminó con las firmas, las dedicatorias y las fotos. Desde aquí agradecer a la editorial su invitación y a Roberto su buena disposición para charlar con nosotros. ¿Aún no habéis leído Ana? Pues es una estupenda opción para estos días de descanso que se acercan.